31 de julio Día Nacional de la Vida Silvestre:

“Luchemos contra el cautiverio”
“Prisioneros sin delito”

 

Fotografia: Róger González

Vida Silvestre, hace referencia a aquellas especies que viven en forma natural a lo largo y ancho de todo el país dentro de nuestros ambientes terrestres, de agua dulce y marinos; inclusive algunos pueden vivir cerca de nuestras casas en pequeños parches boscosos, lagunas, ríos o charrales.

Costa Rica, al encontrarse ubicada geográficamente en un sitio de privilegio, cuenta con una de las riquezas biológicas mas grandes del mundo. Pese a su pequeña área, se han reportado 239 especies de mamíferos, 862 especies de aves, 183 anfibios, 226, reptiles, 916 peces y 11451 plantas (Obando, 2007).

La pérdida de hábitat, el aumento de la frontera agrícola, la extracción ilegal, la contaminación, la cacería, la construcción de infraestructura y el comercio ilegal son algunas de las acciones humanas que están afectando la desaparición y disminución de las especies silvestres de sus hábitats naturales. Debido a estas acciones, muchas especies han sido colocadas en peligro crítico y otras experimentan una disminución peligrosa en sus poblaciones. Para muchas de estas especies no hay información científica que compruebe la magnitud de la pérdida, otras las estamos perdiendo sin saberlo.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) de las casi 17.000 especies que están en peligro de extinción en el planeta, 250 de ellas viven en Costa Rica; siendo las plantas (y dentro de ellas las orquídeas) el grupo que tiene el mayor número de especies amenazadas.

Fotografia: Alvaro Herrera

Este año a nivel nacional se iniciará una campaña para la NO tenencia de animales silvestres en cautiverio. En Costa Rica muchas especies silvestres son prisioneros inocentes, enjaulados o atados sin haber cometido ningún delito. Entre los más utilizados como mascotas podemos citar: loras, pericos, lapas, tucanes, setilleros, jilgueros, yigüirros, monos, mapaches, tigrillos, boas, tortugas, iguanas, entre otros.

La realidad en el país es alarmante, 1 de cada 4 hogares, tiene alguna especie silvestre en cautiverio. En el mundo, el tráfico de especies silvestres para venta (por ejemplo en acuarios o para tenerlos como mascotas) alcanza el tercer lugar, superado solo por la venta de drogas y armas.

De acuerdo al reglamento de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre (No 7317), muchas de las especies que se mantienen en cautiverio han sido declaradas en peligro de extinción, esto implica que la tenencia ilegal de estos animales en nuestras casas se convierte en una actividad aún mas grave.

Recuerde, la tenencia de vida silvestre es ilegal, a excepción de cuando es criada bajo programas avalados por el gobierno, como centros de rescate, jardines botánicos y zoológicos.

Fotografia: Alvaro Herrera

Nuestra creencia de ser los “seres superiores” nos ha llevado a cometer muchas injusticias con estas formas de vida que cumplen funciones vitales en el ambiente, con las que nos relacionamos en este planeta y de las que depende nuestra propia existencia.

La mayor parte de las personas que limitan la libertad de las especies, ignoran las necesidades de alimentación, espacio, reproducción, comportamiento de sus prisioneros, por lo que empeoran la situación y definitivamente la calidad de vida de estos animales. Los animales silvestres siempre serán silvestres, si queremos mascotas es mejor comprar algún animal domesticado.

El proceso que ha hecho que se domestiquen ciertos animales tales como perros, gatos, cabras, conejos, periquitos de amor, canarios y otros, ha tardado miles de años y se ha dado a través de cientos de generaciones criadas en cautiverio. Esto implica que no es posible domesticar una especie silvestre en meses e incluso años.

Fotografia: Alvaro Herrera
Debemos reconocer nuestro parentesco y relaciones con las especies silvestres y respetar su espacio de vida. Si la vida silvestre se altera, afectaremos también nuestra propia existencia. Cuando un animal de este tipo es sacado de su hábitat natural se está provocando un desequilibrio que afectará a otros, al ambiente en general y sobre todo a nosotros mismos.
Defendamos el derecho de libertad y de vida de todas las especies y en especial aquellas que están amenazadas. Al reducir su calidad de vida directamente estamos afectando la nuestra.

Somos parte también de la solución, ¡hagamos lo que nos toca hacer!, no tengamos animales silvestres en cautiverio, ni participemos en su tráfico ilegal dentro o fuera del país.

 
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