Humedales y ecosistemas marino-costeros


Cerca del 40% de la población mundial vive en un radio de 100 kilómetros de la línea costera, un área que apenas representa el 20% de la superficie terrestre del planeta.103
Costa Rica cuenta con 589.000 km2 de mar territorial, con una longitud de costa de 210 km en el Caribe y 1.106 km en el Pacífico. La amplia plataforma continental de la costa Pacífica es uno de los factores determinantes de su riqueza pesquera. La población de la línea costera representa el 5% del total de habitantes del país.

En los últimos años, la protección de los humedales ha cobrado relevancia nacional e internacional, debido principalmente a las crecientes amenazas contra estos ecosistemas, que son de gran beneficio para las personas. Los humedales abarcan cerca del 7% del territorio nacional (350.000 ha) y suman más de 350.104 Dentro de esta categoría se encuentran, entre otros, ecosistemas terrestres asociados al mar como manglares, arrecifes y esteros; y ecosistemas de agua dulce como bosque anegado, pantanos, llanuras de inundación, lagos y lagunas. Si bien la legislación destaca el valor ecológico de los humedales, la atención se ha centrado en aquellos que se encuentran dentro de las áreas silvestres protegidas (el 60%).

En Costa Rica, diez humedales han sido declarados Sitios Ramsar (Humedales de Importancia Internacional); tres de ellos tienen categoría de Refugio y uno de Parque Nacional (Fig. 19). Con esta declaratoria, el país se comprometió a realizar mayores esfuerzos para su conservación y uso sostenible. Costa Rica es uno de los pocos países que suscribieron el Convenio Internacional sobre Humedales (Ramsar) y al mismo tiempo realizaron un inventario de sus humedales. En América Central, es el país que posee más humedales declarados Sitios Ramsar (en todo el mundo existen 1.018 de estos sitios).

Los manglares ocupan aproximadamente el 1% del territorio costarricense y se encuentran a lo largo de la costa Pacífica, principalmente en el Golfo de Nicoya (Fig. 20). En 1989 el área de manglar se estimaba en 41.002 ha y en 1993 en 30.000 ha, lo cual significa una reducción del 27% en cuatro años. Actualmente la extensión es de aproximadamente 40.000 ha.105

Costa Rica tiene arrecifes coralinos vivos en ambas costas y arrecifes fósiles de diferentes edades en varios puntos del país. En el Atlántico-Caribe están los arrecifes más desarrollados y se encuentran en el sur de la costa, desde Moín hasta Punta Mona, creciendo sobre arrecifes fósiles de varias edades, con una extensión total de aproximadamente 10 km2 (Fig. 21)105. La mayoría de los arrecifes enfrentan problemas debido a la sedimentación. El arrecife de Cahuita es uno de los más estudiados.

En el Pacífico, según Cortés y Murillo (1985)105, las comunidades coralinas se distribuyen en tres grupos: la zona costera, Golfo Dulce y las islas con arrecifes (Fig. 21). En la zona costera predominan los corales aislados a lo largo de la costa, excepto en el Golfo de Nicoya y las áreas de manglares, pero no existen verdaderas formaciones de arrecifes. Cuatro zonas son importantes por su riqueza en especies: Bahía Culebra (que representa la mayor riqueza de especies de coral de la costa), incluyendo Ocotal y las Islas Pelonas; Sámara; Dominical-Punta Mala, y los corales del Parque Nacional Corcovado (Fig. 21). Los arrecifes de Golfo Dulce se encuentran en el lado norte, en la zona de Mogos, y en el lado sur en la zona de Sándalo. En Costa Rica existen dos islas con arrecifes muy importantes: la Isla del Caño y la Isla del Coco, ambas en el Pacífico. La Isla del Coco es la más diversa, sus arrecifes están bien desarrollados y en buen estado; sin embargo, en los últimos años el fenómeno El Niño ha causado el blanqueamiento de los corales en ciertas áreas.106
Los arrecifes coralinos y los manglares son los ambientes más productivos del mundo, junto con los estuarios, los pastos marinos y las demás zonas marino-costeras, por lo cual se consideran lugares de gran importancia para la reproducción de especies marinas. Por ejemplo, en el mundo se explotan comercialmente cerca de 9.000 especies de peces, las cuales constituyen, junto con los mariscos, la fuente primaria de proteína (30% a escala mundial) para cerca de mil millones de personas;103 muchas de estas especies dependen de los ecosistemas costeros para reproducirse. Otro beneficio importante de impacto global de estos ecosistemas es que ayudan a mantener el equilibrio hidrológico y atmosférico.107

Los ecosistemas marino-costeros son sumamente frágiles ante los efectos de las actividades humanas, tanto directos (en la zona donde se encuentran), como indirectos (en otras regiones más alejadas con las cuales se conectan mediante ríos).

Figura 19
Humedales de Importancia Internacional (Sitios Ramsar) en Costa Rica


Figura 20
Cobertura de manglares



Figura 21
Arrecifes de coral en Costa Rica

Si bien la acumulación de sedimentos en la costa y la muerte de los arrecifes son procesos naturales, la velocidad de estos cambios es muy acelerada en la actualidad, debido principalmente a las actividades humanas. Al menos el 10% de los arrecifes del mundo ha sido destruído y un 30% está seriamente amenazado.107 En Costa Rica, la situación de amenaza responde a los mismos factores, a los cuales se suma la actividad sísmica, que ha causado importantes daños al arrecife de Cahuita.

Para proteger la biodiversidad marina se han realizado esfuerzos importantes, mediante la creación de áreas silvestres protegidas, cuya área marina cubre un total de 328.256 ha, distribuidas en parques nacionales, reservas biológicas y refugios de vida silvestre. El 30% de esta área marina pertenece a la Isla del Coco (poco más de 97.000 ha), el resto se encuentra en franjas alrededor de la Isla del Caño y en espacios que forman parte de áreas protegidas como Corcovado, Manuel Antonio, Tortuguero, Cahuita, Gandoca-Manzanillo, Santa Rosa, Ballena y Cabo Blanco.109
Entre estas áreas destaca la Isla del Coco, de reconocida importancia como centro de distribución de especies de la región Indo-Pacífica. Esta isla constituye el primer punto de contacto de especies marinas que viajan por la corriente Ecuatorial desde el Pacífico Este y forma parte del área más extensa de aguas profundas del planeta. También posee una abundante comunidad de peces endémicos, que representan el 7% de las 300 especies de peces que se conocen en sus aguas (Cuadro 7). Sobresale también el arrecife de coral, con 32 especies diferentes.

Los ambientes marino-costeros están conectados con los ambientes terrestres mediante los ríos. Las cuencas hidrográficas y los desarrollos humanos que en ellas se ubican definen los impactos ambientales que luego se desplazan y acumulan en las zonas marino-costeras. Las cuencas de los ríos Tárcoles, Tempisque y Barranca, por ejemplo, albergan el 65% de la población nacional, cuyos desechos en su mayoría escurren por ellas vía flujos hídricos superficiales y subsuperficiales y son depositados en el Golfo de Nicoya, principal centro pesquero del país.110

Las características de las zonas marino-costeras, como el ser áreas de transición donde se mezclan ambientes marinos y terrestres, tanto en sus componentes biológicos como físicos y socioculturales; y recibir y acumular los impactos de las actividades económicas que se desarrollan en las cuencas hidrográficas que drenan hacia ellas, aún no han sido comprendidas ni incorporadas en los esquemas de uso y conservación de la costa y el mar.109

Contar con áreas marinas protegidas es una particularidad del esfuerzo nacional en pro de la conservación, ya que son pocos los países que han dado este paso. Sin embargo, en este proceso las zonas marino-costeras no han recibido una atención proporcional a la dimensión e importancia estratégica que sus recursos tienen para el país, ni a la complejidad e interdependencia que existe entre estos ecosistemas y los ecosistemas continentales.111

A pesar de la amplia extensión marítima de Costa Rica, la investigación que se ha realizado sobre estos ecosistemas y las especies que en ellos habitan, como se mencionó en el apartado sobre especies marinas, es poca si se compara con los terrestres. Este país tiene en sus mares un potencial de infinitas proporciones para la búsqueda de nuevos alimentos, medicinas, recursos energéticos y otros usos sostenibles, tanto para las comunidades aledañas a las zonas marino-costeras como para el país en general, que requiere un esfuerzo mayor de investigación y desarrollo.109