Los esfuerzos de conservación de la biodiversidad

Educación y conciencia pública

La conservación de la biodiversidad está determinada por valores y actitudes. En la medida en que estos sean modificados con miras a un mejor entendimiento entre el ser humano y la naturaleza de la cual es parte, la riqueza natural del planeta tendrá mayores oportunidades de permanecer para el bien de las generaciones actuales y futuras.

En los últimos años, el Estado costarricense le ha dado un gran impulso a la educación ambiental, que fue declarada de interés público y obligatoria en todo el país, tanto para escuelas públicas como privadas, mediante el Decreto 7235 del 10 de junio de 1991.170
Su fortalecimiento y promoción se contemplan además en la Ley Orgánica del Ambiente (N0 7554 de 1995) y en la Ley de Biodiversidad (N0 7788 de 1998). La ENB y la Estrategia Nacional de Educación Ambiental brindan lineamientos claros con una visión a largo plazo, que apoyan la integración a todo nivel del componente ambiental en la enseñanza costarricense.

Los curricula actuales de educación primaria y secundaria, e incluso en los programas de algunas carreras universitarias a nivel de grado y posgrado, contienen ejes temáticos relacionados con la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible. El Ministerio de Educación Pública (MEP) realiza esfuerzos de coordinación para llevar a cabo esta tarea en los próximos años, con el apoyo de la Comisión Nacional de Educación Ambiental (CONEA), las ONG y otras instituciones públicas.

En el 2000 se hizo el análisis y revisión de los curricula escolares y el resultado es una propuesta en la cual la educación ambiental es un tema transversal de todas las materias escolares (ambientalización de la educación) y se espera que empiece a aplicarse en los próximos años;170 en eso trabajan el MEP, el SINAC, la CONEA y la Comisión Interuniversitaria de Educación Ambiental (CIEA).

Como esfuerzos importantes en el campo de la educación en biodiversidad, vale la pena destacar las iniciativas desarrolladas por el ACG desde 1987 hasta el presente, la Fundación para el Desarrollo de la Cordillera (FUNDECOR), desde 1995 al presente, y el INBio, desde 1994 al presente. Estos programas son amparados por el MEP, se llevan a cabo especialmente en la educación no formal y han capacitado hasta ahora a cientos de maestros de zonas urbanas y rurales y recibido a miles de niños de escuelas y colegios públicos y privados. Sólo entre el INBio y FUNDECOR se recibieron en 1999 cerca de 25.000 niños.

Partiendo de la premisa de que el ser humano no valora lo que no conoce, el INBioparque, una iniciativa de gran proyección del INBio, tiene como fin principal popularizar el conocimiento de la biodiversidad. En este espacio educativo-recreativo, inaugurado el 10 de febrero de 2000, se materializa la importancia de la bioalfabetización para valorar la biodiversidad y así promover su conservación172. Sólo durante sus primeros 11 meses recibió más de 45.000 visitantes, de los cuales poco menos del 50% fueron niños de escuelas y colegios, tanto públicos como privados (58% estudiantes de instituciones públicas), y el 7% recibió talleres específicos de más de dos horas de duración.173

Otros esfuerzos importantes son los que llevan a cabo la Fundación Neotrópica (FN) en el Centro Juvenil Tropical (CJT) situado en Osa, los cursos que imparte la OET, la labor de otras ONG como ACM, PROMAR y el CCT y el programa de actividades de educación y visitas de campo que organiza el Museo Nacional. También universidades como la UNED se han distinguido, entre otros, por su aporte en la producción de material didáctico. El MINAE-SINAC cuenta con un programa de educación ambiental en la Unidad Técnica, que coordina las labores en las áreas de conservación. El desarrollo de técnicas de monitoreo del impacto de estos programas es una de las tareas pendientes.

La siguiente frase, acuñada por el líder conservacionista africano Baba Dioum, describe muy bien el papel fundamental que tiene la educación para la conservación de la biodiversidad:

"Conservaremos sólo aquello que amemos, amaremos sólo aquello
que entendamos y entenderemos sólo lo que se nos enseñe"

Baba Dioum

Hay que tener presente que las acciones en favor de una mejor relación con el ambiente no pueden esperar a las nuevas generaciones. Debemos asumir con urgencia la responsabilidad individual del respeto a la naturaleza y a todas las formas de vida en el planeta, de cambiar la forma de vida que hemos tenido hasta ahora. Debemos comprender que la tarea de tener un ambiente más sano es responsabilidad de todos nosotros.

La educación es la herramienta fundamental para lograr un cambio de actitud y la adquisición de nuevos valores en el individuo y la sociedad con respecto al medio ambiente.
Con el fin de construir una nueva cultura basada en valores de respeto a la naturaleza, en una ética ambiental, el ser humano debe construir los cimientos, que son el conocimiento popular de la biodiversidad. 171
“Bioalfabetización: Proceso de aprendizaje vivencial a través del tiempo, que permite al individuo valorar la biodiversidad, adoptar una ética de respeto a la vida y asumir su responsabilidad en el manejo y conservación de todos los seres vivos y sus ecosistemas. Todo con el fin de promover cambios de conducta que favorezcan una relación armoniosa con la naturaleza para un desarrollo humano sostenible.”174