indice     Estudio Nacional de Biodiversidad

3.4 Endemismo
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         El Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación considera el endemismo de Costa Rica como moderado (Groombridge, 1994).

       El número de especies endémicas es muy relativo ya que algunas que son consideradas endémicas de un país o región, podrían estar presentes en áreas vecinas en donde aún no han sido reportadas. Conforme avanza la investigación en la región mesoamericana y mejoran los canales de comunicación entre países, se deben excluir de la lista, especies que antes se consideraban endémicas de Costa Rica.

        Numerosas especies son consideradas endémicas para la región de Nicaragua-Costa Rica-Panamá, principalmente para la región Talamanca-Chiriquí. Se han reportado en anfibios, 74 especies endémicas regionales para Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, en reptiles, 56, en aves, 79 y en mamíferos, 19 (Elizondo, 1993).

Mapa endemismo Reino Plantae        Utilizando cifras conservadoras, se estima que aproximadamente un 10 % de las plantas de Costa Rica son endémicas (alrededor de unas 1200 especies), dato que podría aumentar o reducirse conforme se exploran áreas poco estudiadas. De estas 1200 especies, han sido descritas hasta el momento, 1090 (Depto. Botánica, INBio, 1998).

 

        El endemismo de las especies de insectos de la región Sur de Nicaragua-Costa Rica y Panamá empezó a ser notada con la publicación de la Biología Centrali Americana entre 1879 y 1911 (MIRENEM, MNCR, INBio, 1992). Sin embargo, Janzen (ACG, Universidad de Pennsylvania.1999. Comun.Pers.) aclara que hablar de endemismo en este grupo es tan solo una estimación. Los insectos representan el 71% de la biodiversidad esperada para el país, y tan solo se ha descrito el 18% de las especies. El poco conocimiento del grupo se puede aplicar también para los países vecinos y Mesoamérica en general. Se tienen algunos datos específicos, por ejemplo Gauld, 1991, habla de un 23% de posible endemismo para la subfamilia Ophioninae de Ichneumonidae (Hymenoptera). INBio reporta hasta mayo de 1998, 455 especies descritas de insectos endémicos de diferentes grupos (Departamento de Entomología, 1998). El Estudio de 1992 (MIRENEM, MNCR, INBio, 1992) estima entre 35000 y 105000 las especies endémicas de insectos.

        En peces, Bussing, 1998, reporta 19 especies de agua dulce como endémicas nacionales, de las cuales 6 probablemente se encuentren en países adyacentes. Muchas de estas especies habitan el sector Pacífico Sur, que cada vez mas está convirtiéndose en terrenos agrícolas. Otras especies viven en aguas del Refugio de Gandoca que se encuentra en la Vertiente Atlántica, en la frontera con Panamá, zona que está también cambiando debido al turismo.

Especies endémicas en Costa Rica

Grupos

No. de Especies

Mamíferos

6*

Anfibios

33

Reptiles

36

Peces agua dulce

19**

Aves

7

Insectos

Estimado entre 35000 y 105000***

Plantas

1090****

FUENTE: Groombridge, 1994., Rodríguez y Chinchilla, 1996*., Bussing, 1998**., MIRENEM, MNCR, INBio, 1992***, Departamento de Botánica, INBio, 1998 ****
 

3.4.1

Areas de Mayor Endemismo en Costa Rica

    

 
        El resumen que se presenta a continuación, se elaboró en el Estudio Nacional de Biodiversidad de 1992 (MIRENEM, MNCR, INBio, 1992) y por su importancia y vigencia, se transcribe con anotaciones que actualizan los datos.

        Las áreas de endemismo son regiones donde poblaciones particulares de flora y fauna evolucionaron en aislamiento y representan áreas comunes de diferenciación biótica (Cracraft, 1982, 1983, Rosen, 1978). El término "Areas de Endemismo" el cual es utilizado en este documento, es bastante ambiguo, existiendo otras designaciones para tales áreas, como "Centros de Endemismo o Centros de Distribución" (Haffer, 1967, 1969), "Areas Núcleo" (Vanzolini & Williams, 1970) y "Centros de Evolución" (Brown, 1976, 1977).

        En el trabajo de Elizondo et al. (1989), se definen geográficamente las áreas de mayor endemismo en Costa Rica en forma integral, utilizando como grupos clave los anfibios, reptiles, aves, mamíferos y plantas. No hay datos disponibles sobre registros fósiles de flora y fauna, que hubieran sido de gran ayuda para una ubicación más exacta de dichas áreas. Se basaron en los datos recopilados y analizados, principalmente a nivel de localidades de cada una de las especies endémicas de fauna y de algunas especies endémicas de flora.

       Hay que enfatizar que las investigaciones e inventarios llevados a cabo para cada uno de los grupos taxonómicos evaluados, ya sea por científicos nacionales o extranjeros, en los últimos cien años en Costa Rica, se caracterizan por haber sido puntuales, dependiendo del especialista y se han dado en zonas que tienen facilidades para la investigación o una gran fama a nivel mundial. Ej. Parque Nacional Corcovado y Estación Biológica La Selva (Alfaro, et al., 1987).

        En la actualidad existen aún zonas en el país, consideradas como "lagunas de información biológica", de las que se tiene poco conocimiento sobre su biota y que eventualmente conforme se va obteniendo más información, se podría demostrar su importancia desde el punto de vista de endemismo. Tal es el caso del Pacífico Central en donde ya se han encontrado tres especies de árboles endémicos (Psychotria turrubarensis, Plinia puriscalensis y Erytrochiton gymnanthus) (Jiménez,Q. INBio. 1999. Comun.Pers). Expertos sugieren a esta zona (las fajas costeñas de Puriscal, Acosta, Tarrazú y Dota, especificamente los Cerros Turrubares, Carara, la Cangreja, Fila Chonta y Cerro Nara) como la quinta área de enedemismo desde el punto de vista florístico (Rojas, A., Jiménez, Q., Morales, J.F. INBio. 1999. Comun. Pers.).

       Aún cuando se podría enumerar un mayor número de localidades en el país, las regiones consideradas en este documento, como las de mayor endemismo, son cuatro (Elizondo, et al., 1989):

  • Región de Talamanca
  • Región de las Tierras Altas de la Cordillera Volcánica Central
  • Región Golfo Dulce
  • Región Isla del Coco

       Los límites indicados para estas cuatro regiones de alto endemismo, se definieron con base en las localidades de las especies endémicas consideradas. En el caso de la región de Talamanca y de las tierras altas de la Cordillera Volcánica Central se utilizó la curva de nivel de 1000 m como su límite inferior. La extensión del área indicada como de alto endemismo representa casi un 20 % del territorio nacional.

       Existen otras zonas donde se presenta un alto endemismo en un grupo específico, como es el caso de las Llanuras de Tortuguero, que son muy importantes para peces de agua dulce (Bussing, W. 1991. Comun. Pers. In MIRENEM, MNCR, INBio, 1992). Para este grupo, la Península de Osa se presenta como el sitio más alto de endemismo (Bussing, 1998).
   

3.4.1.1 Región de Talamanca y de las Tierras altas de la Cordillera Volcánica Central
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       La Cordillera de Talamanca es una cadena contínua de montañas que va desde el sur del Valle Central (donde se inicia con los cerros de Escazú) hasta la región occidental de Panamá (limítrofe con Costa Rica). Debido a que la presión tectónica que le dió origen proviene del oeste (Placa del Coco), las laderas del lado Pacífico son mucho más empinadas que las del Atlántico. En forma correspondiente, los valles que desaguan hacia el oeste son más cortos que aquellos dirigidos hacia la vertiente Atlántica (Valerio, 1983).

        La Cordillera Volcánica Central (Volcanes Poás, Barba, Irazú-Turrialba) está separada de la de Talamanca por la brecha conocida como Alto de Ochomogo. Se inicia con el macizo Irazú-Turrialba y bordea el Valle Central por el Este y por el Norte, con los macizos del Barba y del Poás. Esta Cordillera presenta interrupciones o pasos bajos que son de importancia en el sistema de caminos y carreteras y además permiten que el clima del Atlántico influya en el del Valle Central. El Alto de la Palma separa el macizo Irazú-Turrialba del Barba y el paso del Desengaño separa al Barba del Poás (Valerio, 1983).

       Esta es la zona de endemismo más importante en cuanto a grupos de vertebrados terrestres presentes en Costa Rica, concentrando cerca de un 80% de las especies endémicas; resaltando una rica herpetofauna (28 especies), incluyendo al sapo de Holdridge Atelopus senex y a varias salamandras (Familia Plethodontidae) (Robinson, D. 1989. Comun. Pers. In MIRENEM, MNCR, INBio, 1992). Del mismo modo, Wake & Linch (1976) consideran esta región como una de las zonas de mayor diversificación de esta familia en el trópico. Desde el punto de vista de ornitofauna, es también considerada como el área de mayor endemismo en el país (Stiles, G. 1992. Comun. Pers. In MIRENEM, MNCR, INBio, 1992); de igual forma es altamente endémica en flora (Poveda, L. UNA. 1989; Sánchez, P. Museo Nacional. 1989, In MIRENEM, MNCR, INBio, 1992; Zamora, N.y Rojas, A. INBio.1999. Comun. Pers.).

       Desde el punto de vista florístico, los bosques nublados de las partes altas de nuestras cordilleras, son considerados altamente endémicos (Myers, 1969; Howard, 1974; Stadtmüller,1986; Rojas,A. y Jiménez, Q. INBio.1999. Comun. Pers.). Al mismo tiempo Lewis (1971) caracteriza los bosques nublados de Panamá como ricos en endemismo de helechos y epífitas, especialmente orquideas; lo cual también sucede en las cordilleras costarricenses (Rojas,A. y Morales, J.F. INBio. 1999. Comun. Pers.). Considerando que el 70% de las especies de helechos para el país se encuentra entre los 1000 y 2500 m y que el grupo posee un 5% de especies endémicas, es de esperar un alto endemismo de helechos en las cordilleras (Rojas, A. INBio.1999. Comun. Pers).

        Desafortunadamente el conocimiento sobre familias monocotiledóneas como Orchidaceae, especialmente las orquideas miniatura (Tribu Pleurothallidinae), es más escaso en nuestras cordilleras (Morales,J.F. INBio.1999,Comun.Pers). Como dato interesante, la monocotiledónea Puya dasylirioides Standl. (Bromeliaceae) cuyo género es de la región andina, es endémica a la Cordillera de Talamanca.

       Las Angiospermas, son el grupo de plantas que mejor se conoce en nuestras cordilleras; muchas familias de plantas superiores son exclusivas de estas altitudes (2,000-3,200 m.s.n.m.). Por ejemplo, la familia Fagaceae está representada en Costa Rica por 15 especies de Quercus (robles), cuyo centro de distribución y variación se localiza en México (Standley,1936., citado por Rzedowski, 1965), en Costa Rica la única especie endémica es el Quercus tonduzii Seemen, localizado solo en las partes altas de los volcanes Poás y Barba (Jiménez, Q. INBio.1999. Comun.Pers.).

        El grupo de las Gymnospermas posee dos géneros con cinco especies de árboles conocidos; el género reportado para nuestro país Prumnopitys (Laubenfels, 1978), de origen Asiático, está representado en Costa Rica por el endémico Prumnopitys standleyi (Buchholz & Gray) de Laub.; conocido en ambas cordilleras (siendo más común en la de Talamanca).

        Hay que señalar que la región de Talamanca conforma aún una laguna de información desde el punto de vista de biodiversidad, se ha realizado poca investigación en esta parte del país. Lo mismo ocurre con la Cordillera Volcánica Central, principalmente en lo que se refiere al macizo Irazú-Turrialba, agregando el Parque Nacional Braulio Carrillo, sobre los cuales el conocimiento es escaso (Alfaro et al., 1988; Jiménez, Q. INBio.1999. Comun. Pers.).

3.4.1.2 Región Golfo Dulce
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        La región Golfo Dulce ubicada en el sureste de Costa Rica, comprende la Península de Osa y se extiende hasta Punta Burica y sigue siendo considerada en general, como una de las áreas con mayor diversidad florística y faunística del país. Desde el punto de vista de la flora, se estima en cerca de 700 el número de especies de árboles, cifra que aproximadamente representa un 35% del total de los árboles del país (ca 2000 especies) (Jiménez, Q. INBio 1999. Comun. Pers.).

        Esta afirmación se basa principalmente en las investigaciones realizadas en la Península de Osa, las cuales han aumentado considerablemente desde 1992, especialmente en vertebrados y en flora. Son relativamente pocos los estudios realizados en el Valle de Diquis, en el Valle de Coto Colorado y Punta Burica.

       La flora para la Península de Osa, se puede decir que está bien conocida. En los últimos años se han publicado varias especies nuevas de árboles para esta zona, la mayoría endémicas para nuestro país, tal es el caso de Pleurothyrium golfodulcensis Burger W.C. & N. Zamora (Lauraceae), Zygia rubiginosa L. Rico & Q. Jiménez e Inga golfodulcensis N. Zamora. El árbol conocido como Huberodendron allenii (Standl. & L.O. Williams), sigue siendo endémico para la zona, a pesar de que se publicó hace varias décadas (Jiménez, Q. INBio. 1999. Comun. Pers.).

       Las especies endémicas Caryodaphnopsis burgeri N. Zamora & L. Poveda (Lauraceae), Unonopsis theobromifolia N. Zamora & L. Poveda (Annonaceae) y Ternstroemia multiovulata Gómez-L, Q. Jiménez & N. Zamora, incluyen también en su distribución al Area de Conservación Pacífico Central.

       La región Golfo Dulce también es reconocida como un importante centro de endemismo en fauna, principalmente en lo referente a herpetofauna (Duellman, 1966; Savage, 1966, 1982) y en menor grado para especies de aves (Stiles,G. 1989. Comun. Pers. In MIRENEM, MNCR, INBio, 1992).

        Según parece, en períodos del pasado, las aves y otros animales que habitan los bosques húmedos de la región Golfo Dulce quedaron aislados de otros bosques similares, por sabanas secas y altas montañas. Este aislamiento es reflejado por el pequeño número de aves terrestres residentes en Osa (zona más estudiada) y en la presencia de algunas especies y subespecies endémicas (Stiles, 1971. In MIRENEM, MNCR, INBio, 1992).
          

3.4.1.3 Región Isla del Coco
    

       
        El Parque Nacional Isla del Coco se encuentra ubicado en el Océano Pacífico, a 535 Km de Cabo Blanco. Esta isla tiene un territorio aproximado de 24 Km2, teniendo como altitud máxima el Cerro Iglesias con 634 m (ACMIC-SINAC, 1998). Según Dalrymple & Cox, 1968 (In MIRENEM, MNCR, INBio, 1992), la Isla del Coco al igual que las islas Galápagos, geológicamente se originaron durante el Plioceno (de 1.9 a 2.44 millones de años) y nunca estuvieron conectadas con la masa continental. La Isla tiene gran importancia como centro de distribución de muchas especies de la región Indo-Pacífico (Costa Rica, 1996).

        El número de especies de un grupo particular, así como el de las endémicas en una isla, depende de algunos factores tales como la edad de la isla y su distancia del continente (recurso potencial de inmigrantes), así como también del tamaño y sinuosidad de ella (Mc Arthur & Wilson, 1967). De acuerdo a estos criterios, es de esperar en la Isla del Coco un número pequeño de especies de flora y fauna en general, así como de especies endémicas, debido sobre todo, a que es una isla oceánica (producto de actividad volcánica submarina, y nunca estuvo conectada al continente) de reciente formación geológica (aproximadamente 2-3 millones de años de edad) (Montoya, M. s.f). A este factor se suma el hecho de hallarse muy alejada de las tierras continentales, lo cual constituye un obstáculo para la migración de especies hacia y desde la isla; y por último, su pequeño tamaño que limita la diversidad de hábitats.

       Para la Isla del Coco, que está densamente cubierta por bosque, Fournier (citado por Sherry, 1985) menciona 155 especies de plantas vasculares y 48 especies de plantas no vasculares. Gómez (1986) estima hasta 200 especies de plantas vasculares, con cerca de 20% de angiospermas y 10-15% de criptógamas no vasculares endémicas (musgos, líquenes, algas).

        Hoy día se habla de 235 especies de plantas para la Isla, de las cuales el 25% son helechos, un porcentaje bastante significativo, considerando que en el continente los helechos representan sólo el 10% (Rojas, A. INBio.1999.Comun. Pers.). Para este grupo se han descrito recientemente varias especies nuevas para la Isla, reportándose hasta el momento, 76 especies de helechos, de las cuales 15 especies y una variedad, son endémicas, lo que representa un 21% (Rojas, A. INBio.1999. Comun. Pers.).

       Gómez, 1975, menciona un 6.66% de endemismo para la flora superior, cuya afinidad es sudamericana, y Carbonell,1998, cita un endemismo del 16% de criptógamas no vasculares endémicas. Se encuentran dos especies endémicas de árboles: Sacoglottis holdridgei Cuatrecasas (Humiriaceae) y Cecropia pittieri B.L. Rob. (Moraceae).

       La fauna de la Isla aunque es considerada pobre en especies nativas, tiene 5 especies de vertebrados endémicas, incluyendo tres especies de aves y dos de lagartijas: Sphaerodactylus pacificus (Gekkonidae) y Norops towsendi (Iguanidae) (Savage & Villa, 1986) . No existen anfibios, tortugas terrestres, serpientes, ni mamíferos. El chancho, el gato y las cabras son mamíferos introducidos. En la Isla se localizan 77 especies de aves, con sólo cuatro especies de aves terrestres, tres de ellas son endémicas: Nesotriccus ridgwayi (Tyrannidae), Coccyzus ferrugineus (Cuculidae), Pinarolaxias inornata (Fringillidae) (Slud, 1976., Costa Rica, 1996). Se han descrito 32 especies de arrecifes de coral, donde viven más de 300 especies de peces que alcanzan en algunos sitios, una densidad de 1500 a 24000 individuos por km2, de las cuales el 17% son endémicas (Costa Rica, 1996).

       En la Isla del Coco un 17% de los insectos presenes, son endémicos (Costa Rica, 1996), entre ellos el escorpión Opistocautus valeroi, (Valerio, C. y Robinson, D., UCR.1987, Comun. Pers. In MIRENEM, MNCR, INBio, 1992).

       En diciembre de 1997 la Isla fue designada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y en mayo de 1998 como Humedal de Importancia Internacional, por el Convenio Internacional sobre Humedales, RAMSAR (ACMIC-SINAC, 1998).

Endemismo en la Isla del Coco

Grupos que tienen especies endémicas

No. Especies

No. Especies endémicas

% de endemismo

Plantas superiores

235

70

29.78

Helechos*

76

15 sp, 1 variedad

21.05

Reptiles

5 (2 terrestres, 2 marinos)

2

40

Peces

300

20

7 (17 esperado)

Aves

65

3

4.61

Moluscos

500 (118 marinos)

35

7

Artrópodos Mandibulados (no insectos)

57

5 (3 arañas)

 

8.77

Insectos

362

65

18

Total

1600

216

Total de especies descritas para la Isla

1954

216

11.05

Fuente: ACMIC-SINAC. Folleto informativo sobre el Area de Conservación Marina Isla del Coco. 1998. Costa Rica, 1996. Cocos Island Marine and Terrestrial Conservation Area. Nomination for inclusion in the World Heritage List of natural properties. * Rojas, A. INBio. 1999. Comun. Pers.
      

3.4.1.4

Endemismo Regional (América Central)

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       Las especies de flora y fauna no reconocen las fronteras políticas que han definido los países, por lo que es conveniente hablar de endemismo regional para especies que se presentan en Costa Rica y zonas aledañas.

        Reviste especial interés el área Talamanca-Chiriquí, por el alto grado de endemismo que ahí se presenta, ya que es una sola zona desde el punto de vista geológico y ecológico. En esta región se ha informado acerca de una cantidad apreciable de especies endémicas regionales, entre ellas 69 especies de aves (Stiles et al, 1995) y 12 especies de mamíferos. Es en estos grupos donde hay mayor información. Hooper, 1952, pudo demostrar que es una región de especiación dentro del género de ratones Reithrodontomys (Cricetidae).

        En el caso de la Región Golfo Dulce, no se tiene mayor información de endemismo regional pues esta zona se ha estudiado muy poco en el lado de Panamá. Sin embargo, es altamente probable que estudios futuros comunicarán sobre la presencia de especies endémicas regionales. Indicios en este sentido se dan en ejemplos de especies como el "sapo venenoso" Dendrobates granuliferus, considerado una especie endémica para Costa Rica y que ya se reportó para Panamá.