Estrategia Nacional de Biodiversidad

1.3 EXPERIENCIAS PREVIAS:

   
La Estrategia de Conservación para el Desarrollo Sostenible (ECODES) de Costa Rica, publicada en 1990, ya incluía entre sus componentes el desarrollo de una estrategia nacional de biodiversidad, la cual se venía gestando paralelamente, enfocada en tres puntos fundamentales: Salvar, Conocer y Usar la biodiversidad. La unión de estos tres elementos como componentes de un mismo proceso se estaba visualizando internacionalmente en la Estrategia Global para la Biodiversidad, publicada en 1992.

ECODES estableció, como prioridad de acción en biodiversidad, el fortalecimiento de las áreas silvestres protegidas del país en el marco del SINAC. Además le dió gran importancia a la participación de la sociedad civil en la gestión del recurso, a la búsqueda de usos sostenibles de la biodiversidad, y a la necesidad de fortalecer la capacidad nacional de conocer y usar sosteniblemente la biodiversidad.

La Estrategia de Biodiversidad que se venía gestando desde la Oficina de Biodiversidad del entonces recién formado MIRENEM (1986) hoy MINAE, como un conjunto de acciones más que en forma de un documento escrito, dio como parte de sus resultados más importantes la creación del INBio, el marco conceptual de lo que hoy es el SINAC y la puesta en marcha del novedoso mecanismo de canje de deuda para conservación (1988).

El Plan de Política Ambiental (MIDEPLAN-MINAE, junio 1996) destacó específicamente como políticas para la protección, conservación y manejo de los recursos naturales, la consolidación del SINAC; la promoción del conocimiento y el uso no destructivo de la biodiversidad; el reformar políticas en otros sectores de la economía que crean distorsiones en las decisiones de uso de la tierra; y el ordenamiento de la zona marino-costera. Todo esto mediante el desarrollo de programas interinstitucionales e intersectoriales.

Cabe señalar también que, como parte de un proyecto promovido por el PNUD, la Defensoría de los Habitantes y el Consejo Nacional de Rectores (CONARE), se preparó en 1994 un estudio de análisis del desarrollo humano sostenible en el país, utilizando indicadores claros e información oportuna en aspectos sociales, económicos, ecológicos y políticos. Este estudio se ha continuado elaborando anualmente y se conoce como "Estado de la Nación", y representa una fuente muy importante información para la toma de decisiones en materia de gestión de la biodiversidad.
   

1.4. METODOLOGIA PARA LA FORMULACION DE LA ESTRATEGIA:

  
En enero de 1997 se estableció en el INBio la Unidad Ejecutora del proyecto, y se definió, además, que el Componente de Proyectos del SINAC sería la instancia oficial de coordinación en el Ministerio. Ambas instituciones formaron lo que se llamó la Unidad Coordinadora. Las personas que formaron esta Unidad mantuvieron reuniones periódicas de trabajo y participaron de lleno en toda la ejecución del proceso. COABIO en sus sesiones ordinarias analizaba avances y proponía metodologías de trabajo.

En junio de 1998 se inició el proceso de formulación, después de haber definido que debía caracterizarse por:

  • Ser un proceso intersectorial y regionalizado, altamente participativo.
  • Representar una oportunidad de aprendizaje, dando a conocer la labor del SINAC y la legislación vigente en materia de biodiversidad, específicamente el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Ley de Biodiversidad recién aprobada en ese momento.
  • Realizar esfuerzos para la búsqueda de consenso entre los diferentes sectores sociales y económicos.
  • Conformar una estrategia nacional de conservación y uso de la biodiversidad a partir de las propuestas de los actores regionales.

En este marco, se definió la necesidad de elaborar estrategias para cada una de las 11 Áreas de Conservación (Fase I). Como Área de Conservación se entiende aquella región del país en donde bajo una misma estrategia de desarrollo, interactúan entidades tanto estatales como privadas, para el manejo y conservación de los recursos naturales, orientada hacia la búsqueda del desarrollo sostenible. Organizativamente cada Área incluye consejos regionales en los cuales representantes de instituciones y organizaciones que operaan en la región se integran al proceso de planificación y desarrollo de los recursos naturales. El SINAC está formado por 11 Áreas.

Se realizó un taller de formulación, de dos días de duración, en cada Área, en el cual, el personal técnico y representantes de otros sectores (alrededor de 15 personas en promedio. Anexo 1a) elaboraban una propuesta de cómo abordar el manejo y desarrollo de los distintos temas considerados en el Convenio sobre la Diversidad Biológica y en el marco de la legislación vigente.

El producto de este primer taller se sometió a consulta de representantes regionales, en un taller de dos días de duración (alrededor de 35 personas en promedio. Anexo 1a). En esta actividad se logró incorporar una visión y una gama de intereses más amplias. Se trabajó en grupos de acuerdo con la afinidad de los participantes con los distintos temas considerados.

Los resultados así obtenidos llevaron a determinar que en las regiones no se habían logrado desarrollar algunos de los temas relevantes del Convenio, por lo cual se decidió realizar una consulta más específica, con personas conocedoras, que permitiera definir la posición del país respecto a la forma en que deberían tratarse (Fase II). Esto implicó la realización de talleres en los temas siguientes, con un promedio de participación de 45 personas por taller (Anexo 1b):

  • Propiedad intelectual, bioseguridad y acceso a recursos genéticos.
  • Recursos marino-costeros.
  • Manejo de información sobre biodiversidad.
  • Agrobiodiversidad (recursos pecuarios, forestales y agrícolas).

Le correspondió a la Unidad Coordinadora, la integración del resultado de los 28 talleres (Cuadro 1, Anexo 1 a y b) en un documento de propuesta nacional de estrategia, el cual fue llevado a consulta mediante otros tres talleres con representantes de las regiones Central, Pacífico y Caribe del país, a fin de que las distintas regiones pudieran visualizar la integración de sus propuestas en el contexto nacional (Fase III). En cada una de estas consultas participaron representantes de las diferentes Áreas de Conservación, así como invitados de organizaciones e instituciones nacionales públicas y privadas (Anexo 1c). El objetivo principal de la consulta fue establecer las acciones prioritarias correspondientes a cada uno de los asuntos estratégicos identificados, las cuales se trabajaron en detalle para convertirlas en perfiles de proyecto. Estos perfiles conforman el Plan de Acción de la Estrategia (Sección IV).

Los resultados de estas últimas consultas permitieron completar la propuesta de Estrategia Nacional de Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad. Esta propuesta estuvo disponible en Internet todo el mes de octubre, como una última fase de consulta (Fase IV), lo cual fue anunciado al público en general mediante el Diario La Nación los días 10 y 11 de octubre de 1999.

Tanto para las consultas nacionales como para los talleres regionales, los Directores y funcionarios de las Áreas seleccionaron sus participantes e hicieron las invitaciones respectivas. La Unidad Coordinadora realizó las invitaciones para las consultas en temas específicos y para los talleres nacionales de consulta, complementando la participación en nivel nacional.

En las reuniones mensuales de Directores con el Director del SINAC la Unidad Coordinadora brindaba informes periódicos de avance del proyecto y se hacían los ajustes solicitados. Lo mismo se hacía con COABIO y, posteriormente con la CONAGEBIO.

Paralelamente al proceso de formulación, se realizaron otras actividades, especificamente en el tema de acceso a los recursos genéticos, como una charla-discusión a 36 funcionarios del MINAE y SINAC, efectuada el 8 de marzo de 1999 y un taller de consulta a expertos sobre el borrador del Protocolo Centroamericano de Acceso a los Recursos Genéticos, efectuado el 13 de agosto del mismo año con la participación de 21 personas.

El Cuadro 1 presentado en el próximo apartado (1.5) resume el número de talleres, número de participantes, así como el producto y la metodología de invitación a participar por fase.

2La Unidad Coordinadora estuvo formada por Randall García y Vilma Obando por parte del INBio, y Lesbia Sevilla y Patricia Marín por el SINAC; contó con el apoyo administrativo y logístico de Yessenia Villalobos y Adriana Zamora del INBio, así como de Gilbert Solís y Ronny Hernández del INBio en la parte informática.