|

Inicio
|
1.1. Ejercicios previos de estimación de necesidades de financiamiento:
A nivel de
país, se han realizado diversos esfuerzos dirigidos a
identificar las necesidades de financiamiento para
consolidar las acciones de conservación de la
biodiversidad y sobretodo, la consolidación de las
áreas silvestres protegidas.
Entre estos, cabe destacar:
- Republic of Costa Rica, MIRENEM. 1991. Consolidation
of the National System of Conservation Areas. A proposal
submitted by the Costa Rican Government to the World
Bank's Consultive Group. Mimeografiado. San José,
Costa Rica.
- Banco Mundial, 1992. Biodiversity Protection and
Investment Needs for the Minimum Conservation System in
Costa Rica. Daniel Vreugdenhill, Ed. Mimeografiado. San
José, Costa Rica.
- Dirección de Planificación y Servicios
Técnicos, Servicio de Parques Nacionales, MIRENEM.
Estrategia de financiamiento para el Sistema Nacional de
Areas de Conservación.
- Gobierno de Costa Rica. MIRENEM. 1992. Estudio
Nacional de Biodiversidad: costos, beneficios y
necesidades de financiamiento de la conservación de
la diversidad biológica en Costa Rica.
Mimeografiado. MIRENEM, MNCR, INBio. San José,
Costa Rica.
- García, R. 1996. Situación de tenencia
de la tierra en áreas silvestres protegidas del
país. Ministerio del Ambiente y Energía,
SINAC, Proyecto GRUAS. Mimeografiado. San José,
Costa Rica.
- García, R. 1996. Propuesta técnica de
ordenamiento territorial con fines de conservación
de biodiversidad. Ministerio del Ambiente y
Energía, SINAC, Proyecto GRUAS Mimeografiado. San
José, Costa Rica.
- SINAC, 1996. Diagnóstico sobre las Areas de
Conservación. MINAE, SINAC. Mimeografiado. San
José, Costa Rica.
Mientras que
Vreugdenhill en su estudio para el Banco Mundial (1992),
desarrolla un modelo matemático para estimar las
necesidades de financiamiento para las áreas
protegidas, el entonces MIRENEM, mediante consulta al
personal de campo, estima las necesidades de financiamiento
para desarrollar su sistema de áreas silvestres
protegidas en un período de cinco años. Este
último estudio llega a estimar US$239,000.000 (doscientos
treinta y nueve millones), como el monto requerido.
El mismo año,
la Dirección de Planificación del Servicio de
Parques Nacionales, a partir de los resultados de
Vreugdenhill, elabora una estrategia dirigida a identificar
las fuentes de financiamiento para las diferentes
necesidades identificadas. Dicha estrategia propone el
fortalecimiento de acciones generación y
recaudación. La estrategia considera el Area de
Conservación La Amistad, como Area prioritaria en lo
que a búsqueda de recursos financieros se refiere, dada la
magnitud del monto requerido para su operación.
El Estudio Nacional
de Biodiversidad también en 1992, va más
allá y hace una estimación de los costos de todas
las acciones requeridas para la conservación de la
biodiversidad del país, para lo cual considera como
prioridad, la consolidación de las áreas
silvestres protegidas, incluyendo ampliaciones y
establecimiento de corredores biológicos. Este estudio
incluye además inventarios, generación de
tecnología, desarrollo de sistemas de
información, fortalecimiento de actividades de
conservación ex situ , etc. La estimación
total de necesidades para conservación de
biodiversidad en un período de 10 años,
alcanzó los US$996,500.000 (novecientos noventa y seis
millones quinientos mil dólares).
Más
específicamente, en lo referente a tenencia de la
tierra y propuestas para mejorar la representatividad
ecológica dentro de las áreas protegidas,
así como identificar opciones para una mejor
interconectividad entre las mismas, el SINAC
desarrolló el Proyecto GRUAS. Como parte de los
resultados obtenidos se ha logrado precisar el monto
requerido para compra de tierras, así como algunas
estimaciones de las necesidades de aplicación de
mecanismos de compensación, por el servicio de
conservación de la biodiversidad en propiedades
privadas.
Por último, el
Diagnóstico sobre las Areas de Conservación
realizado por el SINAC en 1996, identifica necesidades de
recursos operativos, para el desarrollo y la
consolidación del modelo administrativo de Areas de
Conservación. El estudio identifica necesidades, pero
no así costos.
1.2 Experiencia del país en
conservación:
El marco
institucional costarricense en materia de
conservación, si bien se centra en un organismo
estatal, el SINAC, está conformado por un conjunto de
instituciones y organizaciones que trabajan por el objetivo
global de la conservación de la biodiversidad, con
mayor o menor grado de especificidad en sus campos de
acción, sin perder de vista que la comunidad
científica ha jugado un papel relevante en la
orientación de las acciones.
En primer lugar el
SINAC, con su actual estructura administrativa, responde a
una nueva etapa de consolidación de las acciones de
conservación en el país, en donde se reconoce
conservación como un elemento dinámico capaz de
integrarse al desarrollo social y económico del
país, más que como un proceso eminentemente
biológico.
En la práctica,
las acciones de conservación que se realizan en el
país, las cuales parten de la protección,
conocimiento y uso de la biodiversidad, encuentran en el
SINAC el ente rector y orientador del proceso de
conservación, sin embargo para el logro de sus
objetivos, esta estrategia o modelo de gestión, debe
ser ampliamente participativa y requiere grandes esfuerzos
de concertación.
En este sentido,
centros de investigaciones e instituciones especializadas
como el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio), juegan
un papel determinante en el conocimiento y desarrollo de
alternativas de uso de la biodiversidad, dándole mayor
oportunidad al SINAC, de centrar su atención en
aspectos estratégicos de control del aprovechamiento
de la biodiversidad y de consolidación de los
esfuerzos de conservación en las áreas silvestres
protegidas.
Las organizaciones
conservacionistas, como parte de la respuesta de la sociedad
civil en materia de conservación, cumplen un
importante rol en el acompañamiento de las Areas de
Conservación que son las unidades operativas del SINAC
a nivel de las distintas regiones del país. Este rol
implica desde recaudación y administración de
recursos financieros, hasta el desarrollo de obras dentro de
las áreas protegidas o la promoción de proyectos
de desarrollo sostenible en las áreas
aledañas.
Además de la
clara importancia de las ONGs en el marco institucional
actual, se reconoce la necesidad de establecer un sistema
organizativo más democrático, en donde no
sólo las organizaciones comprometidas con la
conservación participen, sino que también se
generen espacios para que también aquellos que
sienten lesionados sus intereses, tengan la oportunidad de
plantear sus demandas y solicitar su compensación, si
fuese del caso.
Este proceso, que se
concreta con la creación de Consejos Locales en cada
Area e de Conservación, se considera uno de los medios
efectivos para garantizar que la conservación se
integra efectivamente al desarrollo de las distintas
regiones del país.
Resumiendo,
podría decirse la rica experiencia del país en
conservación y particularmente, en establecimiento y
manejo de áreas silvestres protegidas, ha definido la
necesidad de un modelo de gestión de la
conservación, caracterizado por la corresponsabilidad
entre los encargados de la gestión y los beneficiarios
de la misma. Es patente la necesidad de un abordaje integral
de la problemática, más que aproximaciones
sectoriales.
En este sentido, la
cuantificación de los costos totales de lograr la
conservación de la biodiversidad, permite aproximarse
no sólo a conocer la magnitud de la tarea, sino que
posibilita identificar espacios o nichos de trabajo de los
diferentes grupos involucrados, así como
vacíos en cuanto a acciones específicas y
sobretodo, en cuanto a recursos financieros para
intervenir.
Por otro lado,
permite visualizar el impacto que puede tener determinado
proyecto sobre el objetivo global de conservación,
así como identificar la relación y puntos de
encuentro entre diferentes iniciativas.
Es importante
destacar que los montos aquí anotados se refieren a
necesidades totales sin excluir aquellos componentes para
los cuales se tiene algún financiamiento en la actualidad,
ya que tanto en el Ministerio de Ambiente y Energía
(MINAE), como en el Ministerio de Planificación
Nacional y Política Económica (MIDEPLAN),
carecen de un registro de proyectos en marcha que permitiera
rápidamente, identificar montos y componentes de los
proyectos en ejecución, sobretodo en lo referente a
cooperación internacional y presupuestos de la
república.
Al mismo tiempo cabe
señalar que tampoco se trata de los recursos que
deben provenir de cooperación internacional o alguna
otra fuente específica, sino más bien, de los
recursos que deben provenir del conjunto de opciones de
financiamiento para la conservación, incluyendo
presupuestos ordinarios de las instituciones y
organizaciones, generación de recursos propios por
parte del SINAC, las organizaciones conservacionistas u
otras; donaciones, cooperación multilateral u
otros.
|