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Según el Libro de Datos de Biodiversidad del Centro de Monitoreo
de la Conservación Mundial (WCMC) (Groombridge, 1994), con sede en Inglaterra,
Costa Rica está entre los 20 países más ricos en biodiversidad del planeta
(no menciona posiciones). Este mismo Libro determina que Costa Rica está
entre los 10 países declarados como de extremadamente alta biodiversidad
en ecosistemas boscosos, acompañando a Indonesia, Zaire, México, Panamá,
Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Brasil.
Costa Rica representa tan
solo el 0.001% de la extensión mundial, relacionando la riqueza biológica
y la extensión territorial, se considera que Costa Rica podría ser el
país con mas alta biodiversidad en el planeta (Valerio, 1991).
Los análisis que se
hacen a continuación se basan en la información del Cuadro
de Especies. El número total de especies que se encuentran
en Costa Rica se estima en un poco más de medio millón (504035), mayoritariamente
dominado por cerca de 360000 especies de insectos, que equivalen al 71%
del total de especies estimado para el país. Los hongos y plantas representan
alrededor del 13% y el 2 % de la diversidad estimada, respectivamente
(Fig. 1).
Fig. 1. Especies esperadas para Costa Rica
Porcentaje por grupo taxonómico (Total: 504 035 especies)

Analizando la totalidad de
la diversidad esperada para el mundo (entre 13 y 14 millones de especies,
de acuerdo a Watson, 1995) en Costa Rica podría encontrarse entre un 3.9
y 3.6%.
Con respecto a la biodiversidad
descrita o conocida, en el mundo se dan diferentes números, en este caso
se tomó como base el libro de Megadiversidad de Mittermeier publicado
en 1997, así como los datos que se encontraban en el Estudio de 1992 (MIRENEN,
MNCR, INBio, 1992). De acuerdo a estas fuentes el número de especies descritas
a nivel mundial, está alrededor del millón y medio (1413006). En Costa
Rica el total descrito apenas sobrepasa las 86000 especies (86170). Esto
representa el 6.09% del mundial descrito.
Si se analiza desde el punto de vista de lo esperado para el país y lo
conocido, se puede ver que tan solo conocemos el 17,09%. Se ha avanzado
en el conocimiento de las especies en unicamente un 0.36% con respecto
al Estudio de 1992. Cabe anotar que este conocimiento se refiere unicamente
a las especies nuevas y nuevos reportes para el país. Hay muchas otras
facetas del conocimiento de los grupos taxonómicos donde el país ha realizado
avances significativos (historia natural, diversidad genética, distribución,
entre otras), que no se reflejan en estos números.
En la Figura 2, se presentan
los porcentajes descritos de cada grupo taxonómico que corresponden al
total descrito en el país. Como se puede observar de las 85170 especies
descritas hasta el momento, el 76% corresponde a los insectos, el 13%
a plantas y el 3% a vertebrados.
Fig. 2. Especies descritas en Costa Rica
El porcentaje descrito de cada grupo con respecto al total descrito
(860170)

Sin embargo, haciendo la comparación
entre el número de especies estimadas y el número de especies descritas
en cada taxa, como se muestra en la Fig. 3, se puede observar que del
grupo más diverso de la biodiversidad costarricense los insectos, tan
solo un 18.3% de las especies han sido descritas. Un 80.7% de los vertebrados
ya se ha descrito y más del 90% de las plantas son conocidas para la ciencia.
Grupos tales como los hongos, bacterias y virus son prácticamente desconocidos
pues cerca del 98% de las especies esperadas no han sido aún descritas.
Fig. 3. Porcentaje de las especies descritas en
cada grupo
con respecto a las especies esperadas

Detallando estos datos
para el grupo de vertebrados, se conoce ya el 60% de los peces, el 96%
de los anfibios, el 100% de los reptiles, el 99% de las aves y para los
mamíferos se han descrito más especies de las que se habían estimado para
el país. Se espera exista en Costa Rica el 10% de la biodiversidad de
murciélagos del mundo (Reid, 1997).
Uno de los grupos donde más
se ha avanzado en el conocimiento con respecto a 1992, además de los mamíferos,
es el de las plantas. Se estima que un número más realista de especies
estimadas para el país anda alrededor de las 12000 y que muy dificilmente
se llegaría a las 13000 estimadas en 1992 (Zamora, N. y Jiménez, Q. INBio,
1999. Comun.Pers). Dentro de este grupo, en Costa Rica se espera encontrar
cerca de 2000 especies de árboles, 1400 especies de orquídeas y el 10%
de los helechos del mundo. (Rojas, A. INBio.1999. Comun.Pers.).
En peces, las revisiones nomenclaturales,
especialmente en los peces de agua dulce, da como resultado 834 especies
descritas para el país (marinas y de agua ducle) (Bussing,1998)
Al analizar los datos resumidos
en esta sección, el reto en conocer lo que el país posee sigue siendo
de gran magnitud. Se ha dado énfasis a las especies terrestres, por lo
que existe un vacío en el conocimiento de la biodiversidad marina. La
importancia de realizar inventarios florísticos y faunísticos en todo
el territorio nacional, incluyendo los ecosistemas marinos, sigue siendo
entonces una de las necesidades apremiantes. Sin embargo, la tendencia
y demanda mundial se dirige a la realización de Inventarios con otra visión
que la de solo la ciencia pura. La información que se recopila debe además
responder a las necesidades de desarrollo humano en armonía con la naturaleza.
Los inventarios deberían ir asociados con investigación ecológica y monitoreo
que proporcione un mayor entendimiento del comportamiento de ecosistemas
y especies, para una adecuada toma de decisiones. Debido a la acelerada
pérdida de biodiversidad, muchas de las especies (especialmente invertebrados)
corren el riesgo de desaparecer antes de ser conocidas para la ciencia,
perdiendo con ellas posibilidades insospechadas para la sobrevivencia
humana
La consolidación del Sistema
Nacional de Areas de Conservación (SINAC), que incorpora los hábitats
y especies de significancia en Costa Rica, tanto marinos como terrestres,
la implementación de corredores biológicos descritos en el proyecto
Gruas y el establecimiento y fortalecimiento de programas de investigación
en cada Area, representan una forma de asegurar el mantenimiento de la
biodiversidad en Costa Rica, aún antes de que los inventarios florísticos
y faunísticos permitan conocer las especies existentes.
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