Especies endémicas

Se considera que una especie es endémica cuando se conoce únicamente de un determinado lugar, ya sea país o región. A medida que se avanza en el conocimiento de la biodiversidad, especies que eran consideradas endémicas dejan de serlo en el momento en que se encuentran en otro país o región. Por ejemplo, en 1938 el endemismo de las plantas en Costa Rica era del 37%20-, actualmente es mucho menor. Bajo esta premisa y de acuerdo con la investigación y la información que se tiene hasta el momento, en este país existen datos sobre endemismo de algunos grupos, sobre todo los más conocidos: mamíferos, aves, reptiles, peces, anfibios y plantas (Cuadro 6).

Utilizando cifras bastante conservadoras, se estima que aproximadamente el 12% de las plantas de Costa Rica son endémicas (unas 1.200 especies) y están distribuidas en diferentes localidades a lo largo y ancho del país. De estas 1.200 especies, poco más de 1.100 (11%) ya se conocen y de ellas unas 177 son árboles23 (Cuadro 6, Fig. 9).

Con la información disponible a la fecha, la mayor concentración de especies de plantas endémicas se encuentra en ACOSA y a lo largo de las cordilleras Volcánica Central (ACCVC), de Tilarán (ACA-T) y de Guanacaste (ACG). Otros puntos importantes donde se han encontrado especies endémicas, según la Fig. 9, se encuentran en ACMIC, ACLAC, ACLAP, ACTo y ACOPAC.

Figura 9
Número de plantas endémicas de Costa Rica

Para el grupo de los peces de agua dulce, con un 14% de endemismo (Cuadro 6), las mayores concentraciones de especies endémicas están en el ACLAP, seguida de ACOSA, ACOPAC y ACA-T. En cuanto a vertebrados y plantas, se estima que existe endemismo regional (de varios países) con Nicaragua, Honduras y Panamá, en este último principalmente en la región Talamanca-Chiriquí.

Las áreas de endemismo son regiones donde ciertas poblaciones de flora y fauna evolucionaron en aislamiento, y en las cuales las especies desarrollaron características específicas relacionadas con su entorno. También se les llama centros de endemismo, de distribución o de evolución y áreas núcleo. Elizondo et al. (1989) definieron geográficamente las áreas de mayor endemismo en el país en forma integral, utilizando como grupos clave los anfibios, reptiles, aves, mamíferos y plantas.62 De acuerdo con su definición, las regiones de Golfo Dulce (que incluyen desde la Península de Osa hasta Punta Burica), las tierras altas de las cordilleras Volcánica Central y de Talamanca y la Isla del Coco son consideradas áreas de endemismo. Estas regiones ocupan el 20% del territorio nacional (Fig. 10). Los datos hasta setiembre de 2000, especialmente desde el punto de vista florístico, fortalecen la definición de estas áreas.

En cuanto a grupos de vertebrados terrestres del país, las regiones de Talamanca y las tierras altas de la Cordillera Volcánica Central representan la zona de endemismo más importante. Allí se concentra cerca del 80% de las especies endémicas, destacando una rica herpetofauna (anfibios y reptiles) y la diversidad de aves y de flora.63 También es una de las zonas donde se concentra el mayor número de especies de mamíferos en peligro de extinción.

Figura 10
Áreas de enhdemismo en Costa Rica

Desde el punto de vista florístico, los bosques nublados de las partes altas de las cordilleras se consideran altamente endémicos, destacando los helechos y las epífitas, especialmente orquídeas. Dado que el 70% de las especies de helechos del país se encuentran entre 1.000 y 2.500 m s.n.m. y que el grupo posee en general cerca del 5% de especies endémicas, es de esperar que exista un alto endemismo de helechos en las cordilleras.64

La región de Golfo Dulce, que comprende la Península de Osa y se extiende hasta Punta Burica, es reconocida como centro de endemismo en flora y fauna, principalmente herpetofauna, y en menor grado en peces de agua dulce y especies de aves;65 posee cerca de 700 especies de árboles, cifra que representa aproximadamente el 35% de las 2.000 especies conocidas para el país.66
La región de la Isla del Coco tiene gran importancia como centro de distribución de muchas especies de la región Indo-Pacífico. La isla nunca estuvo conectada al continente, por eso se le denomina isla oceánica y es de esperar que exista un número pequeño de especies de flora y fauna en general, así como de especies endémicas, con relación al continente. Sin embargo, se ha definido un 11% de endemismo en general (Cuadro 7). En diciembre de 1997, la UNESCO designó a la Isla del Coco Patrimonio de la Humanidad y en mayo de 1998 fue declarada Humedal de Importancia Internacional, por el Convenio Internacional sobre Humedales Ramsar.67

La región del Pacífico Central podría considerarse, según expertos, otra de las regiones nacionales de alto endemismo en flora, particularmente las fajas costeñas de Puriscal, Acosta, Tarrazú y Dota, específicamente los cerros Turrubares, Carara, Fila Chonta y Nara68 (Fig. 10). Conforme se avanza en la generación de información sobre biodiversidad de las diferentes áreas de conservación, podrían surgir otras regiones importantes desde el punto de vista de endemismo.