Especies introducidas o exóticas

Especies introducidas o exóticas son aquellas cuya área de distribución geográfica natural no corresponde al territorio nacional o local, y se encuentran en el país como resultado de actividades humanas voluntarias o no, así como por la actividad de la propia especie.83

La introducción de especies es un factor que puede atentar contra la estabilidad y permanencia de las poblaciones silvestres locales y sus ecosistemas, ya que un nuevo depredador competidor o agente patógeno puede poner en peligro rápidamente a las especies que no pueden desarrollarse en conjunto con los intrusos.84 Actividades como la erradicación de especies, utilizadas especialmente en agricultura, también pueden tener serios efectos en el medio natural. En Costa Rica la investigación sobre esta materia, analizando las implicaciones desde un punto de vista integral de ecosistema, es incipiente.

En el país existen datos sobre especies introducidas en el caso de la mayoría de los vertebrados y las plantas (Cuadro 9). En el grupo de los peces se han identificado 38 especies exóticas, una gran mayoría de las cuales se utiliza en acuarios y otras en cultivos con fines de alimentación, como la trucha (Salmo gardneri) y la tilapia (Tilapia sp.). La trucha, por ejemplo, ha sido introducida en ríos de las partes altas del país, especialmente del ACOPAC (ríos de altura de zonas como el Valle de los Santos) y su impacto sobre la fauna nativa y el ecosistema todavía no se ha estudiado.

Es muy posible que gran cantidad de especies haya ingresado al país como animales domésticos, cultivos exóticos o plagas. Se tienen informes de aproximadamente 1.600 especies de insectos plaga en cultivos, sin embargo, el porcentaje que es introducido todavía no se conoce.

En los grupos de anfibios y reptiles se han introducido especies con fines de exhibición, especialmente como iniciativa privada (herpetarios), pero no se conoce con exactitud su número.

En el grupo de las aves hay 58 especies introducidas, dentro de las cuales están los canarios, los pericos de amor, el pavo real, la lapa azul y el avestruz y son utilizados principalmente como mascotas (cerca del 90%). El avestruz se introdujo en Costa Rica a principios de la década de 1990 para comercializar su carne, plumas y otros derivados.

Cuadro 9
Especies introducidas o exóticas en Costa Rica
Grupos
Número de especies
Peces
38
Mamíferos
20
Aves
58
Plantas
1.500

Existen otras especies que han ampliado su distribución en el continente americano y en el país, posiblemente ayudadas por la alteración del medio, como la disminución del bosque por la deforestación. Entre estas especies se encuentra el gorrión europeo (Passer domesticus), la lagartija (Anolis cristatellus), la serpiente mocasín (Agkistrodon bilineatus), el coyote (Canis latrans), que está ampliando su distribución hacia el sur del continente, y el zanate (Quiscalus mexicanus), que a principios del siglo XX sólo se conocía a lo largo de la costa Pacífica y ha ido desplazándose tierra adentro a través de los años, expandiéndose considerablemente desde las dos costas hasta los 1.500 m s.n.m.; se considera una plaga.86

En cuanto a mamíferos, se han registrado 20 especies. Entre ellas tres ratones de distribución cosmopolita: la rata de alcantarilla (Rattus rattus), la rata (Rattus norvegicus) y el ratón casero (Mus musculus), que están muy asociadas al ser humano (casas y edificaciones) y tienen importancia económica por su efecto en cultivos almacenado y sanitaria por la transmisión de enfermedades. Existen otras especies, como la cabra y el cerdo, cuyos efectos se han medido especialmente en la Isla del Coco. Vale la pena mencionar el caso del búfalo de agua (Syncerus caffer), que se introdujo a inicios de los años noventa en zonas calientes y húmedas del litoral Atlántico para la producción de leche y carne y donde actualmente se desarrolla con éxito. Algunas otras especies también han sido introducidas con fines de exhibición y se mantienen en zoológicos.

En el grupo de las plantas se considera que unas 1.500 especies son introducidas, ya sea para ornamento o alimentación.87 Su origen es diverso, provienen de países de Mesoamérica, Asia, Africa, América del Sur y Oceanía. Algunas plantas comunes introducidas son mango, marañón, anona, guanábana, araucaria, coco, jacaranda, llama del bosque, tuna, tamarindo, malinche, casuarina, almendro de playa, mamey, ciprés, eucalipto, kiwi, yuca, canela, magnolia, clavelón, higo, pitanga, manzana rosa, clavo de olor, nuez moscada, carambola, maracuyá, pino, reina de la noche, teca, melina, naranjilla y tomate de palo, entre muchas otras.88 En el anexo 2 se encuentran los nombres científicos de estas plantas.

Para las islas, las consecuencias de la introducción de especies sobre la biodiversidad nativa pueden ser aún más acentuadas que en el continente, ya que en la mayoría de los casos no existen depredadores naturales que controlen el crecimiento de las poblaciones introducidas y las especies nativas son muy vulnerables, debido al aislamiento en el que han evolucionado. Además, las especies insulares presentan en general tasas bajas de reproducción y largos períodos de vida, por lo que el tamaño de sus poblaciones es menor que el de las poblaciones continentales, lo cual aumenta su probabilidad de extinción. El problema de la fauna introducida en las islas es grave, se calcula que 75% de las 484 especies registradas como extintas en el mundo desde el siglo XVIII hasta la fecha son endémicas de islas, cuya extinción se debe completa o parcialmente a especies introducidas en el 67% de los casos.84

En el caso de Costa Rica existen dos islas de gran importancia desde el punto de vista biológico: la Isla del Coco y la Isla del Caño, las cuales han sido relativamente bien estudiadas en grupos como plantas, invertebrados (corales), peces y mamíferos. Ambas son áreas protegidas, la primera como Parque Nacional, Humedal de Importancia Internacional y Sitio de Patrimonio de la Humanidad; y la segunda como Reserva Biológica. Investigaciones sobre especies introducidas, como el cerdo, se han realizado principalmente en la Isla del Coco, y los esfuerzos para su erradicación no han tenido éxito.89

Costa Rica no cuenta aún con datos exactos sobre el número de especies introducidas y su impacto en las especies nativas y en los ecosistemas naturales.