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A.
Políticas nacionales
1. Marco
conceptual, institucional y participación de la sociedad
civil
Costa Rica participó en
la Cumbre de la Tierra en 1992, la cual tuvo como resultado la
firma de las convenciones internacionales de Diversidad Biológica,
Cambio Climático, Agenda 21 y la Declaración sobre
Principios Forestales. También participó y suscribió
acuerdos en las principales cumbres sociales realizadas a partir
de la Cumbre de Río: la Cumbre de El Cairo en 1994 sobre
Población y Desarrollo; la de Beijing sobre la Mujer; la
de Copenhague en 1995 sobre Desarrollo Social y la de Estambul
Hábitat II sobre Vivienda y Asentamientos Humanos. Dichos
acuerdos, especialmente los de Río, han influido políticamente
en el país, la región y el hemisferio.
En Centroamérica los Presidentes
firmaron en 1994, bajo el marco del Convenio sobre la Diversidad
Biológica, el Convenio para la Conservación de la
Biodiversidad y Protección de Areas Silvestres Prioritarias
en Centroamérica, así como el Convenio Regional
para el Manejo y Conservación de Ecosistemas Naturales
Forestales y el Desarrollo de Plantaciones Forestales. Este proceso
culmina en octubre de 1994, con la firma de la Alianza para el
Desarrollo Sostenible de Centro América (ALIDES).
A nivel hemisférico, los
Presidentes y Jefes de Estado firmaron, en diciembre de 1996 en
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, la Declaración de Santa
Cruz de la Sierra y Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible
de las Américas. Todos estos pronunciamientos, plantean
la necesidad de que los países incorporen en sus políticas
nacionales, un desarrollo social y económico en armonía
con la naturaleza.
El 9 de mayo 1994, en el Foro
del Bosque a la Sociedad, en su primera actividad oficial, el
Señor Presidente de la República, Ing. José
María Figueres Olsen, propone convertir a Costa Rica en
un proyecto piloto de desarrollo sostenible. Se fortalecieron
entonces acciones que ya eran parte del quehacer político
y del pensamiento costarricense en materia de conservación
de la biodiversidad y desarrollo social, y se promovieron por
otro lado, actividades novedosas, como parte del cumplimiento
de los compromisos adquiridos con la firma de las convenciones
y acuerdos regionales.
La Estrategia de Conservación
para el Desarrollo Sostenible (ECODES) de Costa Rica publicada
en 1990, ya incluía dentro de sus componentes, el desarrollo
de una Estrategia Nacional de Biodiversidad, que se venía
gestando paralelamente, enfocada en tres puntos fundamentales:
Salvar, Conocer y Usar. La unión de estos tres componentes
en un ciclo, se venía dilucidando internacionalmente en
la Estrategia Mundial de Conservación de la Biodiversidad,
en cuyo desarrollo nuestro país tuvo participación
directa.
ECODES estableció como
prioridad de acción en biodiversidad, el fortalecimiento
de las áreas protegidas del país bajo el Sistema
Nacional de Areas de Conservación, cuyo marco conceptual
se venía desarrollando desde 1988. Se le da prioridad además
a la participación de la sociedad civil, a la búsqueda
de usos sostenibles de la biodiversidad y a la formación
de una institución que fuera la responsable de cubrir los
componentes de Conocer y Usar.
La Estrategia de Biodiversidad
que se venía formulando en Costa Rica, más que en
forma escrita, en forma de hechos, desde la Oficina de Biodiversidad
del entonces recién formado (1986) Ministerio de Recursos
Naturales, Energía y Minas, hoy Ministerio del Ambiente
y Energía (MINAE), dió como resultados importantes
la creación del Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio)
en 1989, el marco conceptual de lo que hoy es el Sistema Nacional
de Areas de Conservación (SINAC) (1989 al presente) y la
implementación del mecanismo novedoso de canje de deuda
para conservación en el país (1988).
Por otro lado, los lineamientos
oficiales de política del Plan Nacional de Desarrollo (PND
1994-1998) y el Plan de Política Ambiental (PPA) actualmente
en proceso de implementación, incluyen dentro de su planteamiento
la estrategia de salvar, conocer y usar en lo que a biodiversidad
se refiere.
El PND propone una estrategia
guiada por el concepto de desarrollo sostenible, en torno a cinco
grandes objetivos: social, económico, político,
institucional y ambiental, en el que se establece avanzar hacia
un desarrollo en armonía con la naturaleza. Dicho planteamiento
busca crear bases sólidas para un desarrollo que sea sostenible
en todas sus dimensiones. Vendría a ser como la Agenda
21 nacional, donde se manifiesta la intención del Gobierno
de Costa Rica de "conducir a la sociedad costarricense por la
senda del desarrollo sostenible y la equidad". Este Plan fue coordinado
por el Ministerio de Planificación Nacional y Política
Económica (MIDEPLAN).
El PPA (MIDEPLAN-MINAE,
junio 1996), destaca específicamente como políticas
para la protección, conservación y manejo de los
recursos naturales, lo siguiente: la consolidación del
Sistema Nacional de Areas de Conservación; la promoción
del conocimiento y el uso no destructivo de la biodiversidad;
el reformar políticas en otros sectores de la economía
que crean distorsiones en las decisiones de uso de la tierra y
el ordenamiento de la zona marino costera. Estos planes implican
el desarrollo de programas interinstitucionales e intersectoriales.
(Inicio)
Merece especial atención
el hecho de que a nivel de la Constitución de la República,
se incorporó el derecho de los costarricenses a un ambiente
sano. Además, como parte de un programa promovido por el
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la
Defensoría de los Habitantes y el Consejo Nacional de Rectores
(CONARE), se prepara en 1994 un estudio desagregado analizando
el desarrollo humano sostenible en el país, utilizando
indicadores claros e información oportuna en aspectos sociales,
económicos, ecológicos y políticos. Este
estudio se ha continuado elaborando anualmente y se conoce como
"Estado de la Nación". El análisis de información,
tal como se presenta, permite una visión integral de la
problemática en los distintos sectores. Otro documento
importante, se produce por primera vez en 1996, y recibe el nombre
de Costa Rica: Panorama Nacional, elaborado por MIDEPLAN.
La conformación
de una institucionalidad para promover el desarrollo sostenible,
que incluye instancias de carácter segmental e intersegmental,
apoya también la integración de las políticas
en conservación y uso sostenible de la biodiversidad. En
el ámbito gubernamental, se encuentra la creación
del Sistema Nacional para el Desarrollo Sostenible (SINADES).
Este Sistema se crea en 1994 (Decreto
Ejecutivo No. 23671), como un órgano de articulación
de acciones y estrategias requeridas para la promoción
del desarrollo sostenible. SINADES está en proceso de implementación
con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y opera
con una secretaría establecida en el Ministerio de Planificación
Nacional y Política Económica (MIDEPLAN), cuenta
además con comisiones técnicas consultivas, responsables
de retroalimentar la toma de decisiones a nivel del poder ejecutivo.
Como una de estas comisiones se
conformó la Comisión Asesora en Biodiversidad (COABIO)
(Decreto No. 24555-MIRENEM-PLAN), integrada por expertos nacionales
en los diferentes temas que trata la Convención de la Diversidad
Biológica. La misma tiene como objetivo promover la divulgación
y la organización de discusiones acerca de conservación,
uso sostenible de la biodiversidad y distribución equitativa
de los beneficios derivados de este uso.
También como parte de SINADES,
se estableció la Comisión Nacional de Ordenamiento
Territorial (TERRA) y más recientemente, en noviembre de
1996, la Comisión Técnica Consultiva de Información
para el Desarrollo Sostenible (INFODES).
La institucionalidad de carácter
intersegmental se expresa en el Consejo Nacional de Desarrollo
Sostenible (CONADES), la Comisión Consultiva Intersegmental
para el Desarrollo Sostenible (CCI) y la Fundación de Cooperación
para el Desarrollo Sostenible (Fundecooperación).
El seguimiento de los acuerdos
de Río y otros acuerdos jurídicos internacionales
ambientales, le corresponde al Ministerio del Ambiente y Energía
(MINAE). Para cumplir con la Convención de Cambio Climático
se creó además de la Comisión consultiva
en el tema y el Programa Nacional de Cambio Climático.
Entre las acciones desarrolladas destacan el inventario nacional
de gases de efecto invernadero, que se completó en 1995
y el desarrollo de mecanismos novedosos de implementación
conjunta para la reducción de gases con efecto invernadero.
Para encauzar estas iniciativas, se creó la Oficina de
Implementación Conjunta (OCIC), adscrita al MINAE.
La Convención sobre la
Diversidad Biológica, la Declaración sobre Principios
Forestales, y los convenios regionales, orientan y fortalecen
entonces las políticas nacionales de conservación
y uso sostenible de la biodiversidad, como parte del marco nacional
en desarrollo sostenible.
Un aspecto fundamental de la institucionalidad
que se ha generado para promover el desarrollo sostenible, y dentro
de él, las políticas para la conservación
y uso sostenible de la biodiversidad, es la mayor promoción
de espacios y mecanismos de participación y estructuración
de la sociedad civil y otros sectores como el empresarial y el
académico. Estos espacios han sido básicos para
promover cambios de actitud de los diferentes segmentos de la
sociedad, necesarios para avanzar en la implementación
de estas políticas.
Muestra de esto, es la formación
de la Comisión Nacional de Organizaciones No Gubernamentales
y Organizaciones Sociales para el Desarrollo Sostenible (CONAO),
que incluye a mas de 600 organizaciones. En el ámbito empresarial,
se creó una comisión y una unidad técnica
de desarrollo sostenible en la Unión de Cámaras
y Asociaciones de la Empresa Privada (UCCAEP); en el segmento
académico, se crearon varias comisiones en el seno del
Consejo Nacional de Rectores (CONARE), entre las que destacan
la de desarrollo sostenible, educación ambiental y la de
biodiversidad. Los pueblos indígenas conformaron la Mesa
Nacional Indígena y se fortaleció la participación
de la Mesa Nacional Campesina como instancias de concertación,
proposición de políticas e implementación
de las existentesen desarrollo sostenible en sus comunidades.
El esquema del SINAC busca la
integración de las comunidades aledañas a las áreas
protegidas a través de los Consejos Locales, la creación
de estructuras colegiadas de toma de decisiones, la integración
de la investigación en colaboración con las universidades,
organizaciones no gubernamentales como la Organización
de Estudios Tropicales (OET), el Centro Científico Tropical
(CCT) y el INBio. Otro ejemplo es la reciente creación
de la Red de Reservas Privadas, dirigidas al ecoturismo, educación,
investigación y protección de la biodiversidad que
ahí está representada.
A nivel institucional, destaca
la reorganización del MINAE en lo que a gestión
de recursos naturales se refiere. Vía administrativa se
integraron la Dirección General Forestal, la Dirección
General de Vida Silvestre y el Servicio de Parques Nacionales
en una sola organización el SINAC, aspecto este que se
desarrolla en más detalle en el punto 2.1.2 de este documento.
En materia de planificación,
en 1997 por primera vez se contó en el país con
un documento oficial de políticas de manejo de áreas
silvestres protegidas y en la actualidad, se encuentra en proceso
de oficialización el documento de políticas del
SINAC para el fomento del uso sostenible de los recursos naturales
del país, incluyendo educación ambiental como un
componente estratégico de fomento.
Cabe destacar además de
todo lo anterior, la integración de elementos propios de
la conservación y el manejo sostenible de la biodiversidad
en el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología, Calidad e Innovación,
en el Programa de Equipos Básicos de Atención Integral
en Salud, y en el Programa de Centros Agrícolas Básicos
de Servicios.
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