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A. El
sistema de áreas protegidas
Conservación
In Situ
5. Rehabilitación
y restauración de zonas degradadas y recuperación
de especies amenazadas
El concepto de restauración
ecológica se introduce al país a mediados de los
años 80, considerándolo como un instrumento para
la conservación de la biodiversidad. El Proyecto del Parque
Nacional Guanacaste, que culminó con el establecimiento
del parque y la obtención de recursos para su operación,
es el mayor esfuerzo nacional de restauración.
Se trata de recuperar el ecosistema
de bosque seco tropical a partir de fragmentos remanentes. Incluye
tanto monitoreo de procesos de regeneración natural, como
intervención directa mediante plantación de especies
forestales que aceleran el proceso de repoblación de los
actuales repastos que cubren la mayoría del territorio
de las áreas protegidas del Area de Conservación
Guanacaste (ACG).
La experiencia del ACG se inició
con el establecimiento de un programa de prevención y control
de incendios forestales en 1987 y de un programa de restauración
en 1989. Este último tuvo la responsabilidad de sistematizar
la información generada por años de investigación
en regeneración del bosque seco, y proponer las acciones
requeridas para acelerar ese proceso.
Es así como se inició
con el establecimiento de "árboles núcleo". Siguiendo
la observación del proceso de regeneración del bosque,
estos árboles tienen el propósito de facilitar el
ingreso a los repastos de aves y posteriormente, de pequeños
mamíferos que dispersan semillas de otras especies de plantas
y que así, progresivamente, van creando nuevos parques
de vegetación en medio de los potreros. A la fecha se ha
trabajado en cerca de 2.400 Ha.
En una segunda fase, el ACG ha
iniciado el proceso de investigación dirigido a acelerar
procesos de restauración forestal en bosque húmedo
en el área del corredor biológico entre los parques
nacionales Rincón de la Vieja y Guanacaste. Destaca los
avances en la identificación del rol que juegan diferentes
grupos de fauna en la dispersión de semillas, con un rol
inicial muy importante por parte de las aves en el bosque seco
y de los murciélagos en el bosque húmedo.
También desde 1991 el Centro
Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza
(CATIE), ha venido trabajando en proyectos de restauración
como parte de sus investigaciones en manejo de bosque secundario.
El Programa de Desarrollo Forestal Campesino (DECAFOR) del SINAC,
con apoyo financiero de gobiernos amigos ha venido trabajando
en desarrollo de sistemas agroforestales y de regeneración
del bosque secundario.
En los últimos años
se ha venido desarrollando un fuerte programa de investigación
dirigido a la recupración de los espejos de agua en los
humedales del Parque Nacional Palo Verde, en el Area de Conservación
Tempisque (ACT). Este proyecto busca eliminar una especie de planta
que ha colonizado las lagunas, y que entre otros, limita el espacio
para las aves migratorias que anualmente visitan el parque y que
justificaron su establecimiento. El ACT también ha iniciado
su programa de restauración de bosque seco.
En lo referente a zonas degradadas
fuera de áreas silvestres protegidas, también se
realizan importantes esfuerzos. Cabe señalar el caso del
Proyecto de recuperación de áreas degradadas SIRECO-UCR.
Este se desarrolla en la región del Pacífico Central,
particularmente en las inmediaciones de Puriscal. Las áreas
degradadas se relacionan directamente con con familias de escasos
recursos, ubicadas principalmente en zona de laderas. El proyecto
plantea estrategias de rehabilitación ambiental que parten
de las necesidades de la población.
Se trata de desarrollar paquetes
tecnológicos para mejorar el uso de la tierra, particularmente
en programas silvopastoriles y forestales. En las parcelas permanentes
(que abarcan 15 Ha.) dos veces al año se miden distintas
variables relacionadas al suelo, los pastos y sus nutrientes,
mediciones forestales y diversidad de especies asociada a cada
paquete tecnológico.
Los paquetes van desde cercos
vivos en los potreros, hasta regeneración natural de potreros
abandonados. Los resultados de los primeros cuatro años,
han permitido en términos generales, cuadruplicar la capacidad
de carga animal de estos sitios.
En cuanto a legislación
referente a recuperación de ecosistemas o zonas degradadas,
la Ley Forestal (No. 7575), define los incentivos de que podrán
gozar los propietarios de terrenos de aptitud forestal que han
sido deforestados y que por razones de deterioro del sitio, o
por necesidades ambientales deban recuperar su cubierta forestal
según criterio técnico de MINAE. Estos incentivos
conocidos como Certificado de Conservación de Bosque, ya
descritos en el Artículo 6 punto A-3, se otorgan por un
período no menor a 20 años.
Cuadro
11
Especies en peligro de extinción para las que se han realizado
estudios detallados de distribución (PRMVS, UNA)
|
Nombre común
|
Nombre científico
|
| Aguila
arpía |
Harpia
harpyja |
| Caimán
centroamericano |
Caiman
crocodilus |
| Caucel |
Felis
wieidii |
| Chancho
de monte |
Tayassu
pecari |
| Cocodrilo
americano |
Crocodylus
acutus |
| Gatillo
de monte |
Felis
yagouaroundi |
| Jaguar |
Panthera
onca |
| Lapa
roja |
Ara
macao |
| Lapa
verde |
Ara
ambigua |
| León |
Felis
concolor |
| Mono
araña |
Ateles
geoffroyi |
| Mono
ardilla |
Saimiri
oerstedii |
| Mono
aullador |
Alouatta
paliata |
| Mono
carablanca |
Cebus
capucinus |
| Ocelote |
Felis
pardalis |
| Oso
caballo |
Myrmecophaga
tridactyla |
| Pavón
real |
Crax
rubra |
| Quetzal |
Pharomachrus
mocinno |
| Saino |
Tayassu
tajacu |
| Tapir |
Tapirus
bairdii |
| Tepescuintle |
Agouti
paca |
A nivel de recuperación de especies amenazadas
destaca la labor de investigación dirigida a la recuperación
de poblaciones de lapa roja (Ara macao), especie en la lista
de CITES. Tanto la Fundación Iguana Verde como el Programa
de Maestría en Manejo de Vida Silvestre de la Universidad
Nacional (PRMVS) de la Universidad Nacional (UNA), trabajan
en este campo. También como parte del PRMVS en 1993 se
procedió a mapear la distribución de especies
de vertebrados en peligro de extinción, como un instrumento
para apoyar la planificación de actividades dirigidas
a su conservación. En el cuadro 11 se presenta la lista
de especies consideradas en el estudio.
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