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Objetos de Conservación del sitio Osa

Los objetos de conservación son un número limitado de especies, comunidades naturales o sistemas ecológicos que representan la biodiversidad de un paisaje a ser conservado o de un área protegida y que por lo tanto pueden ser utilizados en la medición de la efectividad de las medidas de conservación. Estos objetos de conservación sirven como un filtro grueso o “sombrilla” que una vez identificados y conservados, aseguran la persistencia del resto de los componentes del ecosistema en el espacio y el tiempo (Parrish et al. 2003).

La identificación o selección de objetos de conservación focales es un proceso iterativo. Los objetos seleccionados se seguirán reevaluando y revisando a medida que se conozca más sobre los patrones y procesos ecológicos en el sitio. Además, los objetos de conservación focales pueden cambiar con el paso del tiempo a medida que las estrategias se ponen en acción y las amenazas se eliminan, o si la situación de conservación cambia de manera significativa (TNC 2000).

Escala geograhico

Figura 1. Sistemas, comunidades y especies según escala geográfica (TNC 2000)

La selección de los objetos de conservación del sitio Osa pasó por un proceso de revisión de procesos previos, consulta con especialistas, disponibilidad de información científica válida para medir, monitorear y evaluar el estado de todos los objetos de conservación. Para más información sobre el proceso de selección de estos objetos de conservación del sitio Osa se sugiere revisar el documento “Revisión de los Objetos de Conservación, Análisis de Viabilidad Ecológica y Programa de Monitoreo para el Sitio Prioritario Osa, Costa Rica” INBio 2006.

Después del proceso anterior los objetos de conservación seleccionados son los siguientes:

  • Bosque basal lluvioso del Pacífico.
  • Bosque nuboso.
  • Bosques anegados de yolillo (Raphia taedigera), cerillo (Symphonia globulifera) y sangrillo (Pterocarpus officinalis).
  • Manglares.
  • Ecosistemas lóticos.
  • Ecosistemas lénticos.
  • Felinos Grandes - Jaguar (Panthera onca) y Puma (Puma concolor).

En el cuadro 1 se muestra la distribución según escala geográfica y nivel de complejidad biológica de la selección final de objetos de conservación para el sitio Osa.

Cuadro 1. Objetos de Conservación seleccionados para el sitio Osa según su escala geográfica y nivel de complejidad biológica

Escala
Especies
Sistemas terrestres
Sistemas acuáticos

Regional
> 405 000 ha, migran largas distancias.

Felinos grandes
   
Gruesa
8 000 – 405 000 ha, sistemas de riachuelos del 4º orden y mayores, lagos > 1 000 ha.
 
Bosque basal lluvioso del Pacífico
Ecosistemas lóticos
Manglares
Bosque nuboso
Intermedia
400-20 200 ha, sistemas de riachuelos de 1º a 3º, lagos de 100 – 1 000 ha.
 
Bosques anegados
Local
< 800 ha, < 16 km de río, lagos < 100 ha.
 
Ecosistemas lénticos

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Justificación de los objetos de conservación

A continuación se brinda información y localización sobre los objetos de conservación del sitio Osa.

Bosque Basal Lluvioso del Pacífico

El bosque basal lluvioso del Pacífico de Centro América es un ecosistema clasificado como amenazado y de prioridad alta a escala gruesa (Dinerstein et al. 1995). Este tipo de bosque abarca la mayor área del sitio Osa (49,1 %), el 81 % se mantiene como bosque natural y el 19% como charrales y herbazales (cálculos realizados a partir de Kappelle et al. 2002). Este bosque se localiza desde los 0 hasta los 500 msnm en áreas drenadas, incluyendo los bosques húmedo y muy húmedo según el sistema de zonas de vida de Holdridge (1987).

Mapa de distribución del Bosque basal lluvioso del Pacífico en el sitio Osa.

Figura 2. Mapa de distribución del Bosque basal lluvioso del Pacífico en el sitio Osa.

Este es un ecosistema con una alta diversidad de especies, entre las cuales un número significativo son endémicas (139 de plantas, el ave Habia atrimaxillaris y el anfibio Oscaecilia osae) y amenazadas (109 especies de vertebrados con algún grado de amenaza en el país según el decreto nacional No 26435 - MINAE, 1997). En el cuadro 2 se presenta el área de bosque basal lluvioso del Pacífico según categoría de protección en el sitio Osa.

Cuadro 2. Área de bosque basal lluvioso del Pacífico según categoría de protección en el sitio Osa.

Categoría de protección
Área absoluta (ha)
Área relativa (%)
Protección absoluta
51.928
23,3
Protección relativa
54.393
24,4
Territorio indígena
18.864
8,5
Sin protección
97.506
43,8
TOTAL
222.691
100,0
Fuente: Áreas Silvestres Protegidas (SINAC, 2005) y Territorios Indígenas (Atlas Costa Rica 2004)

 

Estos bosques presentan una estructura compleja en la cual se identifican hasta 3 estratos (dosel, subdosel y sotobosque) con muchas lianas y epífitas, similar a la de los bosques en la Amazonía (Kappelle et al. 2002). Varios tipos de unidades vegetales, dependiendo de las condiciones edáficas, hídricas, topográficas y de drenaje, han sido identificados en este ecosistema (Vaughan 1981, Hartshorn 1983, Wissenhofer et al. 2001).

Este ecosistema está muy deforestado y fragmentado, con la consecuente pérdida de biodiversidad. La fragmentación aísla las poblaciones en los diferentes fragmentos de bosque interrumpiendo el flujo génico entre las misma, favoreciendo la endogamia que lleva a la reducción del éxito reproductivo de sus especies. Por otra parte, los fragmentos de bosque muy pequeños son incapaces de mantener poblaciones viables de especies de talla grande, reduciendo dichas poblaciones a fragmentos de bosque grandes que cada vez son menos.

Para algunas especies que requieren realizar migraciones temporales a otros tipos de bosque, como la danta y el chancho de monte a los bosques inundados, éstas se ven limitadas por la falta del hábitat adecuado que permita su migración. Igualmente, la cacería y la extracción selectiva de especies disminuyen cada vez más las poblaciones. Finalmente, la introducción de especies exóticas y la contaminación con agroquímicos están alterando los procesos normales de este ecosistema.

Bosque Nuboso

Los bosques nubosos constituyen otro componente paisajístico del sitio Osa que representan una escala gruesa (10 000 – 450 000 ha, TNC 2000). Estos bosques en el sitio Osa se encuentran en las serranías punta Banco (Burica) y la fila Golfito (Cerro Nicueza) por encima de 500 msnm; en las tierras altas de la península de Osa (cerros Brujo, Chocuaco y Rincón) por encima de los 600 msnm, en la fila Costeña por encima de los 700 msnm y la fila Cruces por encima de los 900 msnm, incluyen los bosques montanos según el sistema de clasificación de Holdridge (1987). En la figura 3 se presenta el mapa de distribución del Bosque Nuboso en el sitio Osa.

En los bosques nubosos se puede encontrar diferentes asociaciones vegetales producto de su variabilidad altitudinal y oscilaciones diurnas de temperatura (Brown & Kappelle 2001), sobresaliendo los bosques dominados por robles (Quercus spp).

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Mapa de distribución del Bosque Nuboso en el sitio Osa

Figura 3. Mapa de distribución del Bosque Nuboso en el sitio Osa

Son ecosistemas frágiles y aislados, importantes por su aporte al régimen hidrológico, ya que en ellos se encuentran los nacimientos de los principales ríos del sitio y donde la lluvia horizontal juega un papel muy importante en el mantenimiento de los mantos acuíferos.

La principal amenaza de este ecosistema es la deforestación, la cual es muy evidente en la fila Costeña. En el sitio Osa estos bosques abarcan 23 713 ha, de los cuales 92,0% es cobertura boscosa y 8,0% es charrales y herbazales, así mismo el 5,4% de estos bosques están dentro de los parques nacionales del sitio. Estos bosques podrían verse seriamente afectados por el calentamiento global. En el cuadro 3 se presenta el área de bosque basal lluvioso del Pacífico según la categoría de protección en el sitio Osa.

Cuadro 3. Estado de protección del bosque nuboso en el sitio Osa.

Categoría de protección
Área absoluta (ha)
Área relativa (%)
Protección absoluta
1.290
5,4
Protección relativa
178
0,7
Territorio indígena
7.274
30,7
Sin protección
14.971
63,1
TOTAL
23.713
100,0
Fuente: Áreas Silvestres Protegidas (SINAC, 2005) y Territorios Indígenas (Atlas Costa Rica 2004)

Bosques Anegados

Los bosques anegados son ecosistemas boscosos en los cuales se acumula el agua debido a las condiciones topográficas y edáficas. Estos bosques son inundados por las lluvias y por los ríos y quebradas durante la estación lluviosa, o por aumento en el caudal debido a la marea alta, algunos de los cuales pueden permanecer inundados durante todo el año. Por su tamaño (6 973ha) este objeto de conservación califica en la escala geográfica intermedia.Una o dos especies de árboles, capaces de germinar en las condiciones hídricas particulares, dominan estos bosques. A partir de las especies dominantes se designan nombres particulares de cada tipo de bosques. Otras especies vegetales están presentes en estos bosques pero con valores de dominancia muy bajos, siendo más comunes en la periferia de los mismos.

Mapa de distribución de los Bosques Anegados en el sitio Osa

Figura 4. Mapa de distribución de los Bosques Anegados en el sitio Osa

Muchas ranas y sapos encuentran en estos bosques las condiciones óptimas para llevar a cabo su reproducción, atrayendo a otros animales depredadores como serpientes, caimanes, aves acuáticas y migratorias. Animales más grandes como el chancho de monte y la danta visitan estos bosques en búsqueda alterna de alimento, por lo tanto son importantes para la conservación de felinos grandes.
Se estima que este objeto de conservación en el sitio Osa se encuentra en dos tipos de condiciones: cobertura boscosa (4 480 ha) y charrales y herbazales (2 493 ha).

La mayor extensión es de bosques inundados de yolillo (Raphia taedigera, 4 821 ha, en el Parque Nacional Corcovado hay 892 ha y en el humedal Térraba-Sierpe 3 739 ha); bosques inundados de cerillo (Symphonia globulifera), en el humedal Térraba-Sierpe (1 934 ha); bosques inundados de sangrillo (Pterocarpus officinalis) en el Parque Nacional Corcovado y bosques mixtos inundados en el sector del río Coto Colorado (219 ha). Los bosques anegados están dentro una única ecorregión, Bosque Húmedo del Pacífico Istmico. En el cuadro 4 se presenta el área de bosques anegados según la categoría de protección en el sitio Osa.

Cuadro 4. Estado de protección de los bosques anegados en el sitio Osa

Categoría de protección
Área absoluta (ha)
Área relativa (%)
Protección absoluta
892
12,8
Protección relativa
3 739
53,6
Territorio indígena
0
0,0
Sin protección
2 342
33,6
TOTAL
6 973
100,0
Fuente: Áreas Silvestres Protegidas (SINAC, 2005) y Territorios Indígenas (Atlas Costa Rica 2004)

 

El monitoreo de este objeto de conservación permitirá evaluar las amenazas derivadas del drenaje de estos humedales y la expansión agrícola, las cuales provocan la destrucción del hábitat, cambios en el nivel freático, contaminación por agroquímicos y sedimentación.

El aislamiento de estos ecosistemas de los bosques drenados pone en peligro los procesos ecológicos producto de las interacciones simbióticas con las especies que se mueven entre ambos tipos de bosque. Los bosques inundados del humedal Térraba-Sierpe presentan diferentes estados de alteración (bosques ralos, matorrales arbolados y herbazales arbolados) (Kappelle et al. 2002).

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Manglares

Los manglares son ecosistemas que están sometidos a inundaciones periódicas de agua salobre producto de las mareas, así como al aporte de agua dulce de parte de los ríos, la escorrentía superficial y la infiltración. La descarga de los ríos, las mareas y las precipitaciones influyen en el balance hídrico de los suelos, creando un gradiente de salinidad con altas concentraciones en la zona externa, a bajas concentraciones en la zona interna (Jiménez 1994). Este objeto de conservación califica en la escala gruesa (18 735 ha).

Este objeto de conservación dentro del sitio Osa, se encuentra compuesto por dos tipos de hábitat, el manglar propiamente (17 235 ha) y el helecho negraforra (Acrostichum aureum,1 500 ha). Este último se encuentra en las zonas con menos presencia de mareas. Se estima que del manglar en condición boscosa natural existen 16 894 ha y en un estado degrado 1 841 ha.

Mapa de distribución de los Manglares en el sitio Osa

Figura 5. Mapa de distribución de los Manglares en el sitio Osa

Estos ecosistemas están formados por diferentes comunidades vegetales y animales adaptadas a diferentes condiciones de salinidad y edáficas. La mayoría de las comunidades vegetales de manglar en el sitio Osa son bosques dominados por especies como Rizophora racemosa, Rhizophora mangle, Laguncularia racemosa, Pelliciera rhizophorae, Mora aleifera y Avicennia germinans.

Entre los animales de manglar destacan varias especies de peces que encuentran en este ecosistema costero sitios de crianza, alimentación y protección, también hay varias especies de moluscos y crustáceos, así como de aves, reptiles y mamíferos. Entre los vertebrados destaca el colibrí endémico de CR, Amazilia boucardii.

En el cuadro 5 se presenta el área de manglar según la categoría de protección en el sitio Osa.

Cuadro 5. Estado de protección del manglar en el sitio Osa

Categoría de protección
Área absoluta (ha)
Área relativa (%)
Protección absoluta
320
1,7
Protección relativa
11 978
63,9
Territorio indígena
0
0,0
Sin protección
6 437
34,4
TOTAL
18 735
100,0
Fuente: Áreas Silvestres Protegidas (SINAC, 2005) y Territorios Indígenas (Atlas Costa Rica 2004)

Entre las principales amenazas que tiene este ecosistema en el sitio Osa sobresale la deforestación, la cual empieza con una extracción selectiva, raleado del bosque, hasta que finalmente termina con el mismo. Una vez deforestado el manglar, el drenaje del suelo permite que estas tierras sean utilizadas para actividades agrícolas, evitando que se regenere el bosque original. La contaminación por agroquímicos y la sedimentación acarreada por los ríos son otras amenazas para la integridad de los procesos biológicos del manglar. Finalmente, la extracción de recursos faunísticos como la captura de piangua y la pesca están disminuyendo las poblaciones de estos grupos.

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Ecosistemas lóticos

Los ecosistemas lóticos del sitio Osa comprenden los ríos y sus bosques ribereños, definidos como los bosques distribuidos a 50m en ambos lados del río. Los ecosistemas lóticos están representados por un buen número en el sitio Osa, por lo que se encuentran en una escala gruesa del paisaje (³4 tributarios).

Estos ecosistemas, además de contribuir con la regulación del clima y microclimas, contribuyen al enriquecimiento de la biodiversidad regional por medio de especies de flora y fauna de agua dulce, las cuales incluyen 12 especies de peces endémicas como Piabucina boruca, Astatheros diquis y Bryconamericus terrabensis (Bussing 1998).

Asimismo, los ríos juegan un papel importante en procesos biológicos que relacionan tierra - agua y en el aporte de suministros importantes a los procesos ecológicos que se desarrollan solo en el agua. Otra importancia que justifica la conservación de los ecosistemas lóticos del sitio Osa, se refiere a los servicios ambientales que ofrecen a las comunidades locales como el abastecimiento de agua, fuentes de alimentos, vías de transporte, atractivos turísticos y como fuente potencial de energía hidroeléctrica.

Mapa de distribución de los Ecosistemas Lóticos priorizados en el sitio O

Figura 6. Mapa de distribución de los Ecosistemas Lóticos priorizados en el sitio Osa

En el sitio Osa se pueden definir 21 cuencas, 13 de ellas en la península de Osa, entre las cuales destacan por su tamaño las de Uvita-Ballena, Grande de Térraba (cuenca baja), Chocuaco-Sierpe, Drake, Corcovado, Tigre, Rincón, Esquinas y Coto-Colorado. Según Acuña (1998), los principales ríos de la península de Osa y región del Golfo Dulce presentan pocas señales de contaminación o deterioro. El río Grande de Térraba es considerado como uno de los ríos más importantes en el país debido a su rendimiento de agua por unidad de área.

Para efectos de este estudio Umaña (com. pers.) recomendó priorizar los siguientes ríos: Esquinas, Rincón, Tigre, Drake, Uvita y Sierpe, considerando que representan cuencas relativamente en buen estado, y en las cuales se podrían realizar medidas de conservación con resultados positivos. Cabe resaltar que el río Rincón fue seleccionado como sitio prioritario para conservación en América Central por TNC (Calderón 2004).

El monitoreo de la calidad de los ecosistemas lóticos del sitio Osa es trascendental para visualizar otras estrategias de conservación, frente a los crecientes proyectos de desarrollo (por ej., Proyecto Hidroeléctrico Boruca), agrícolas y mineros.

Las principales amenazas sobre estos ecosistemas son la deforestación de los bosques ribereños lo que llevan a un aumento de la sedimentación, la contaminación por agroquímicos, materia orgánica y desechos sólidos provenientes de las zonas de producción, los proyectos de desarrollo que cambian los cauces y caudales, la pesca con métodos no sostenibles y la introducción de especies invasoras que amenazan a las especies nativas.

En el cuadro 6 se presenta el área de bosque según la categoría de protección de 50m a partir de la ribera del río en el sitio Osa.

Cuadro 6. Estado de conservación en la zona de protección (50 m) de los ecosistemas lóticos priorizados.

Cuenca hidrográfica
Área absoluta (ha)
Área relativa (%)
Cultural
Natural
Otra
Seminatural
Total
Cultural
Natural
Otra
Seminatural
Total
Uvita
13
95
-
7
115
11,4
82,7
-
5,9
100,0
Drake
70
183
20
31
304
23,0
60,3
6,5
10,1
100,0
Rincón
312
922
141
133
1508
20,7
61,1
9,4
8,8
100,0
Esquinas
1016
1703
242
409
3369
30,2
50,5
7,2
12,1
100,0
Total
1411
2903
403
579
5297
Fuente: Proyecto Ecomapas (Kappelle et al. 2002) y Proyecto CENIGA (MINAE, 1998)

Ecosistemas Lénticos

Dentro del sitio Osa existen 6 lagunas permanentes (Sierpe, Machaca, Chocuaco, Corcovado, Pejeperro (salobre) y Pejeperrito) y 2 lagunas temporales (Tigre y Porvenir) con tamaños desde 1,6 ha hasta 444,4 ha. Los ecosistemas lénticos del sitio Osa comprenden los lagos, lagunas y sus bosques alrededor hasta 25 m, por lo que se encuentran en una escala geográfica local.

Estos son ecosistemas frágiles e importantes como sitios de reproducción para anfibios, reptiles y aves. Las lagunas presentes en el sitio Osa no han sido bien estudiadas y solo existen breves descripciones de la laguna de Corcovado. Esto se refleja en una carencia de información básica sobre la flora y fauna relacionadas a estos ecosistemas.

La deforestación de los bosques circundantes a las lagunas, fuera de las áreas silvestres protegidas, amenaza con la reducción del caudal de agua de los ríos y riachuelos que alimentan a estos ecosistemas lénticos. A su vez, estos ríos acarean sedimentos que al ser depositados en la lagunas favorecen el relleno de la mismas. Asimismo, estos ríos arrastran contaminantes por agroquímicos y materia orgánica que alteran las condiciones limnológicas normales.

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Mapa de distribución de los Ecosistemas Lénticos en el sitio Osa.

Figura 7. Mapa de distribución de los Ecosistemas Lénticos en el sitio Osa

La sobreexplotación de sus recursos, en especial peces, es una fuerte amenaza sobre la diversidad y cadenas alimenticias en las lagunas. Finalmente, los proyectos de desarrollo amenazan con el drenaje de la mismas para convertirlas en tierras de cultivo, pastos o para desarrollo de infraestructura.

Para efectos de este estudio se priorizaron los lagunas de Chocuaco (5,2 ha), Pejeperro (estero) (66,6 ha) y Pejeperrito (29,8 ha), ubicadas en la península de Osa, debido a que presentan fuertes amenazas y están en áreas muy vulnerables. Las otras lagunas fueron anidadas por su cercanía a otros objetos de conservación como bosques anegados o los ecosistemas lóticos que las alimentan. Se espera que las acciones de conservación que se realicen sobre estos objetos de conservación favorezcan la conservación de estas lagunas.

En el cuadro 7 se presenta el estado de conservación alrededor de 25 metros para cada laguna.

Cuadro 7. Estado de conservación alrededor de 25 metros para cada laguna.

Laguna
Estado
Área absoluta (ha)
Área relativa (%)
Chocuaco Natural
0,0
0,0
Seminatural
2,6
100,0
Pejeperrito
Natural
4,5
39,7
Seminatural
6,8
60,3
Pejeperro

Natural
12,8
50,4
Seminatural
12,6
49,6
Fuente: Proyecto Ecomapas (Kappelle et al. 2002) y Proyecto CENIGA (MINAE, 1998)

 

Felinos Grandes: jaguar (Panthera onca) y puma (Puma concolor)

El jaguar y el puma son los depredadores terrestres más grandes del Neotrópico. Debido a su tamaño y necesidades espaciales, se considera que ambos felinos son especies claves a una escala gruesa (8 000-450 000 ha) del paisaje.

Debido a su rol como depredadores, ambas especies juegan un papel importante en el control del tamaño poblacional de sus presas, las cuales están representadas principalmente por mamíferos terrestres (roedores grandes, chanchos silvestres, tapires y venados). Por esta razón, estos felinos influyen indirectamente en los procesos dinámicos en el control de la diversidad de plantas como lo son la dispersión y depredación de semilla.

Desde un punto de vista de conservación, por sus demandas de territorios extensos y buena calidad del hábitat, estos felinos cumplen el papel de especies sombrilla para la protección de otras especies de menor tamaño.

Mapa de hábitat potencial de felinos.

Figura 8. Mapa de hábitat
potencial de felinos

La importancia de este objeto de conservación se basa en que su conservación integra el mantenimiento en buen estado de las poblaciones de muchas especies y de los procesos ecológicos en los cuales ellas intervienen, así como del hábitat boscoso y su conectividad.

En una escala regional y nacional, las poblaciones de estos grandes felinos están siendo reducidas principalmente por la cacería con fines deportivos o bien por conflictos con ganaderos, y por la reducción y fragmentación del hábitat boscoso el cual reduce también las poblaciones de sus especies presas.

La condición de las poblaciones de jaguares en el sitio Osa es muy crítica. Estudios estiman que la misma está compuesta por aproximadamente 50 individuos (Carrillo, com. pers.), un número muy bajo según las estimaciones teóricas para mantener una población viable. Por lo anterior es urgente desarrollar medidas con miras a mantener estas especies en mejores condiciones y por lo tanto los procesos en los cuales intervienen directa o indirectamente.

Referencias citadas

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