Colección, Preservación e Identificación 

La recolecta de opistobranquios es una tarea difícil que requiere de mucha destreza y entrenamiento. Normalmente el estudio de este grupo es más difícil y complicado que el estudio de otros moluscos con concha. Debido al hecho de que muchos caracteres taxonómicos importantes se encuentran en la forma externa del cuerpo y la coloración, es importante estudiar a los especímenes cuando estan vivos.
La preservación de los opistobranquios produce la pérdida de los colores brillantes originales y el cuerpo se convierte en una masa amorfa.

Los opistobranquios deben ser dibujados y fotografiados vivos con el objetivo de registrar las características externas.

Además de lo anterior, estos animales deben ser relajados antes de la preservación, de otro modo sus cuerpos se contraerán violentamente haciendo que el especímen sea inapto para estudios anatómicos posteriores.

Después de la fijación original en Bouins o formalina, los especímenes deben ser transferidos a alcohol, el cual es el medio más adecuado de conservación pues evita la disolución de la concha, partes calcáreas, y espículas que luego son de interés taxonómico.

Los opistobranquios son recolectados en todos los tipos de ecosistemas marinos a cualquier profundidad. Sin embargo, las zonas rocosas intermareales hasta los 30 m de profundidad son las áreas más ricas en diversidad biológica en este grupo.

Para especies de fondos blandos y especies de aguas más profundas el dragado es la forma más apropiada de recolectar. Una vez recolectados los especímenes se transfieren al laboratorio.

En el caso de opistobranquios crípticos que viven en algas, gorgonias o hidroideos, los métodos indirectos normalmente ofrecen mejores resultados. Estos métodos consisten en recolectar el sustrato, animal o planta donde los opistobranquios viven y transferirlo al laboratorio donde es sumergido en un recipiente con agua por un período variable de tiempo. Debido a la descomposición del sustrato y a la respiración de los organismos sumergidos en el recipiente, el oxígeno disuelto en el agua decrecerá rápidamente. Poco a poco los opistobranquios abandonarán la protección del sustrato y se arrastrarán hacia afuera buscando las áreas con mayor oxígeno cerca de la superficie del recipiente. De esta forma es muy fácil después recolectarlos.

Los métodos indirectos pueden ser destructivos y deben ser solamente usados cuando éstos son estrictamente necesarios, por personal entrenado, y cuando hay evidencia de la presencia de opistobranquios en determinado sustrato (por ejemplo la presencia de masas de huevos o animales).

Muchas especies de opistobranquios no están en peligro de extinción , sin embargo la recolecta debe ser hecha únicamente para estudios científicos. Cuando se remueven piedras en busca de opistobranquios, éstas deben ser colocadas en la misma posición en que fueron encontradas, eliminando la posibilidad de dejar otros organismos marinos expuestos a sus depredadores o a condiciones no favorables.

Previo conocimiento de los lugares de muestreo y el tipo de fondo en los diferentes puntos facilita en un 100 por ciento el éxito en la recolección de estos invertebrados marinos.

 

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