La subfamilia Bethylinae presenta
8 géneros a escala mundial y es la menos diversa
dentro de la familia. Se subdivide en dos tribus: Bethylini,
exclusiva del Viejo Mundo (Evans 1978), y
Seriolini,
con tres géneros (Goniozus
Förster, 1856; Prosierola
Kieffer, 1905 y Sierola
Cameron, 1881), encontrándose los dos primeros
en Costa Rica y Panamá.
Son avispas pequeñas con poco dimorfismo sexual;
ambos sexos tienen alas cortas o marcadamente reducidas
pero nunca completamente ausentes; antenas con 12-13
segmentos; pronoto liso, sin una carina definida; propodeo
con o sin una carina tranversal, alrdedor del disco
en su parte posterior, elevado medialmente (al menos
en las especies de América).
GONIOZUS
Förster, 1856
Es un género muy diverso y cosmopolita, con 141
especies en todo el mundo, 80 de ellas en América.
En Costa Rica, en la colección de referencia
del Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) se encuentran
depositados 211 especímenes con aproximadamente
10 morfoespecies, encontradas en las siguientes provincias:
Alajuela, Cartago, Guanacaste, Heredia, Limón,
Puntarenas y San José. Este género lo
reportamos por primera vez para Panamá (Santos
y González 2001). Recolectamos un total de 39
individuos, ubicados en cinco morfoespecies, desde la
provincia de Chiriquí hasta la Comarca Kuna Yala,
excepto en las provincias de Coclé y Colón.
Consideramos que no se había reportado anteriormente
por la falta de muestreos extensivos como el nuestro.
Este género se caracteriza por poseer 13 segmentos
antenales, alas anteriores con la celda submarginal
abierta o cerrada; clípeo con un desarrollado
proceso angular ó subangular en el lobulo medio,
con una carina media sobresaliente o quilla que se extiende
del frente a una corta distancia.
PROSIEROLA
Kieffer, 1905
Es un género neotropical relativamente pequeño,
con 10 especies en el mundo; de ellas nueve están
en América y una en Moldavia (antigua USSR).
Hasta 1990 sólo se habían reportado dos
especies para Panamá y una para Costa Rica. En
el presente para ambos países registramos las
siguientes especies: Prosierola
lata (Cameron), 1888; P.
variegata Evans, 1964 y
P. oblicua Evans, 1964. En Panamá recolectamos
tres hembras, de las cuales dos pertenecen a P.
lata en las provincias de Panamá y Veraguas;
sin embargo, obtuvimos una hembra en la Comarca Kuna
Yala que no corresponde a la descripción de las
especies presentes en Panamá. En Costa Rica,
en la colección del INBio se encuentran depositados
20 especímenes de este género, encontrados
en las siguiente provincias: Guanacaste, Puntarenas,
Limón y San José.
Son avispas pequeñas de 2,3-5,5 mm de largo,
negras y algunas rufo-testáceas; presentan en
su ala anterior un aerolet (celda cerrada) formada por
las venas cubital y submarginal. Otro carácter
son los dos orificios pequeños en el extremo
medio del propodeo.
En cuanto a su biología, este género se
ha encontrado parasitando larvas de Lepidoptera (microlepidoptera),
Olethreutidae y Pyralidae (Evans 1964). Recientemente
encontré a P. oblicua
parasitando larvas de Quadrus
contubernalis Mabille (Lepidoptera: Hesperiidae),
siendo un nuevo registro de hospedero para el género
y la especie.
SUBFAMILIA EPYRINAE:
Epyrinae cuenta con 51 géneros (tres fósiles)
en el mundo y es la subfamilia con mayor cantidad de
géneros dentro de la familia. Se divide en tres
tribus: Epyrini, Cephalonomiini y Sclerodermiini. La
tribu Epyrini es la más especiosa, en ella encontramos
los nueve siguientes géneros Anisepyris
Kieffer, 1905, Aspidepyris
Evans, 1964, Bakeriella
Kieffer, 1910, Calyozina
Enderlein, 1912 [Calyozina
fue reportado para Panamá por Evans (1964),
C. neotropica, pero no fue encontrada en nuestros
muestreos], Epyris Westwoood,
1832, Holepyris Kieffer,
1905, Laelius Ashmead,
1893, Procalyoza Kieffer,
1905 [monotípico de Panamá,
P. westwoodi (Cameron), 1888, no fue encontrada
en nuestros muestreos] y Rhabdepyris
Kieffer, 1904. La tribu Cephalonomiini con tres géneros:
Plastanoxus Kieffer, 1905 (para Costa Rica);
Prorops Waterston, 1923
(para Panamá) y Cephalonomia
Westwood, 1823. En la Sclerodermiini no se reporta
ningún género para Panamá; en Costa
Rica registramos por primera vez el género
Nesepyris Bridwell, 1920.
ANISEPYRIS
Kieffer 1905
Es un género exclusivo de América, con
67 especies; para Panamá sólo se conocían
previamente ocho especies (Gordh & Möczar 1990).
En este estudio reportamos ocho especies y dos morfoespecies,
que representan el 22,4 % de las especies en América.
Este género está muy bien distribuido
a nivel nacional, desde las provincias de Chiriquí
y Bocas del Toro hasta la provincia de Darién
y la Comarca Kuna Yala.
La especie mayormente encontrada en Panamá fue
Anisepyris fasciipennis,
con un total de 79 individuos, y Anisepyris
amazonicus, la menos capturada, con sólo
un individuo. En Costa Rica, hasta 1990 se registraban
solamente cuatro especies, probablemente este número
aumente al momento de identificar hasta especie los
669 especímenes que se encuentran depositados
en la colección de referencia del INBio; recolectadas
en las siguientes provincias: Alajuela, Guanacaste,
Limón, Puntarenas y San José.
Estas avispas son relativamente pequeñas, 2,5-9
mm, negras o de colores metálicos. Lo más
sobresaliente de este género es su carina en
la parte anterior del pronoto, que es transversal. Ambos
sexos son alados, con un moderado dimorfismo sexual.
Para Evans (1966), este género está íntimamente
relacionado con el género Rhabdepyris
y que tal vez se deriva a partir de
R. megacephalus, pero en 1964 menciona que debía
ser tratado como un subgénero de Rhabdepyris.
Nuestra opinión es que debe derivarse de Rhabdepyris
por presentar caracteres afines, pero no incluir al
género Anisepyris
como un subgénero de Rhabdepyris.
No se conoce nada de su biología, pero se pueden
encontrar en flores y vegetación herbácea
(Evans 1964).
ASPIDEPYRIS
Evans, 1964.
Es un género exclusivo de América, conocido
por dos especies: Aspidepyris
foveolatus y Aspidepyris austrinus. Santos y
González (2001) registran por primera vez este
género para Panamá. La especie recolectada
en la provincia de Bocas del Toro corresponde a la descripción
de Aspidepyris austrinus (dos
machos), distribuida en Ecuador, Brasil, Bolivia y ahora
en Panamá. Sólo se conocen los machos.
Sospechamos que las hembras pueden ser ápteras.
Finnamore y Gauld (1995) dicen que en Costa Rica pueden
encontrarse tres especies.
Son avispas relativamente pequeña, 3,5-4 mm,
con el cuerpo predominantemente negro, sin reflejos
metálicos; el pronoto en forma de escudo; el
escutelo presenta dos orificios muy similares a los
que encontramos en el género Epyris.
Presumiblemente estos caracteres pueden también
estar presentes en las hembras (Evans 1964).
No se conocen sus hospederos, pensamos que deben ser
coleópteros que habitan troncos en putrefacción.
BAKERIELLA
Kieffer, 1910
Es un género neotropical restringido a América,
que se distribuye desde el sur de Estados Unidos hasta
el norte de Argentina (Azevedo 1991).
Kieffer (1910) describe este género con base
en una especie para Brasil: Para (B.
flavicornis). Hasta el momento existen 22 especies
descritas; seis de ellas para Panamá. Las especies
presentes en Panamá son: B.
brasiliana, B. depressa, B. inconspicua, B. montivaga,
B. quinquepartita, B. reclusa. La especie mayormente
capturada fue E. montivaga
con 59 especímenes, de los cuales el 83% provenían
de la provincia de Darién. En Costa Rica se reportan
siete especies: B. depressa,
B. Erythrogaster, B. grandis, B. incospicua, B. olmeca,
B. reclusa y B. rufocaudata. En la colección
del INBio se encuentran depositados 463 especímenes,
encontrados en las siguientes provincias: Alajuela,
Cartago, Guanacaste, Heredia, Limón, Puntarenas
y San José. Es muy probable que el número
de especies en Costa Rica aumente cuando se identifique
todo este material a especie.
Estas avispas son pequeñas, 2,5-5 mm, predominantemente
negras, sin coloraciones metálicas. El disco
pronotal es convexo anteriormente, con una carina media
y una transversal en la parte anterior; el margen posterior
del disco pronotal paralelo con una hilera de foveas.
Propodeo con la carina media completa y continuando
hacia el extremo del propodeo, carina lateral y carina
posterior bien desarrolladas, ángulos posteriores
más o menos foveolados.
La biología de este género es desconocida,
pero es muy probable que B. inconspicua
parasite larvas de Eciton
burchelli en Panamá (Gordh & Möczar
1990).
CALYOZINA
Enderlein, 1912
Es un género pequeño de América
tropical, conocido sólo por las hembras, con
aproximadamente siete especies: C.
amazonica, C. azurea, C. caperata, C. dilatata, C. mexicana,
C. neotropica y C. ramicornis. En Panamá
sólo encontramos a C.
neotropica Evans, 1964 recolectada en la Zona
del Canal y para Costa Rica registramos por primera
vez en este trabajo a C. amazonica
Evans, 1964, de la cual se capturaron dos machos provenientes
de Puntarenas, Península de Osa, 8 km., puente
del río Rincón, octubre de 1990, P. Hanson;
el otro macho fue recolectado en Puntarenas, Península
de Osa, 200 m, Rancho Quebrado; junio 1992. F. Quesada.
Son avispas relativamente pequeñas, 5-6 mm, de
coloración negra, mandíbulas extendidas
con dos largos dientes apicales, el clípeo presenta
un ángulo en el lóbulo medio, con una
clara elevación medialmente, sin lóbulos
laterales, antenas con 13 segmentos muy aristadas y
extendidas. Disco pronotal emarginado anteriormente
o lateralmente, en algunas especies presentan procesos
cónicos en la región anterolateral del
pronoto, notauli anchos, abiertos anteriormente, escutelo
como Aspidepyris. La biología de este género
es desconocida.
CEPHALONOMIA
Westwood, 1833
Es un género con 34 especies en el mundo, 9 de
ellas en América. En este trabajo reportamos
por primera vez para Panamá este género
con las siguientes especie: C.
hyalinipennis Ashmead, 1893, C.
stephanoderis Betrem, 1961, y una morfoespecie,
ambos machos de la Comarca Kuna Yala con características
morfológicas y de coloración que nos permiten
separarlos. Para Costa Rica registramos también
este género, con la especie
C. hyalinipennis Ashmead, 1893.
En los últimos años este género
ha cobrado mucha importancia, debido a la introducción,
desde el continente africano, de la especie
C. stephanoderis Betrem, 1961 para ser utilizada
como control biológico de la broca del café
(Hypothenemus hampei (Ferrari)
Coleoptera: Scolytidae), una de las plagas agrícolas
más serias de la región neotropical. Ha
sido tan eficiente la utilización de este parasitoide
que se cultiva masivamente en varios países de
América para la erradicación de esta plaga.
En Cephalonomia podemos
encontrar algunas especies con el macho y la hembra
totalmente aladas; otras con alas cortas o ausentes
(Richards 1939), algo que no es común dentro
de Epyrinae.
Son avispas muy pequeñas, 0,7-2,5 mm, de color
negro a pardo pálido, coloración amarillosa.
Pronoto simple, con contornos lisos.
EPYRIS
Westwood, 1832
Es un género neotropical, con 198 especies en
el mundo, de las cuales 75 están en América
y cinco en Panamá. En este estudio registramos
por primera vez para Panamá 22 especies y tres
morfoespecies. El mayor número de individuos
recolectados pertenece a E. bipunctatus,
con 85, principalmente de Bocas del Toro. Sólo
se recolectó un individuo de las siguientes especies:
E. cuprinus, E. jugatus, E. depressigaster,
E. nitidiceps, E. rufipes, E. spissus, E. septemcarinatus,
E. tenanus y E. tretonotum.
Para Costa Rica están registradas seis especies:
E. cariniceps, E. cuprinus, E.
flavicrus, E. nitidiceps, E. oriplanus y
E. osanus. En la colección del INBio se
encuentran depositados 525 especímenes, encontrados
en las siguientes provincias: Alajuela, Cartago, Guanacaste,
Heredia, Limón, Puntarenas y San José.
Es muy probable que el número de especies en
Costa Rica aumente cuando se identifique todo este material
a especie.
Evans (1969) dividió el género en nueve
grupos, de los cuales Depressigaster
se conoce sólo por hembras, mientras que Idionotum
y Subspinosus sólo
se conocen por machos; los grupos restantes se conocen
por ambos sexos.
Es probable que la mayoría de las especies de
Epyris ataquen larvas
de escarabajos que viven en la tierra, se conoce que
son parasitoides de larvas de Gonocephalum
seriatum (Boisduval) (Tenebrionidae).
Las avispas de este género son muy bien conocidas
por los numerosos ataques a personas, provocando varias
reacciones sistémicas, tales como alergia, hinchazón,
asma o diarrea (Geldern 1927, Essig 1932, Essig &
Michelbacher 1932). Se encuentran comúnmente
volando en la vegetación que presenta rocío
en las hojas (Evans 1964).
GLENOSEMA
Kieffer, 1905
Es un género pequeño, conocido sólo
por hembras, con distribución en el sureste de
las regiones Paleártica, Neártica y Holeártica,
con una sola especie en América: G.
crandalli Evans, 1964. Finnamore y Gauld (1995)
registran una sóla especie para Costa Rica. En
Panamá no se ha reportado este género.
Son avispas pequeñas, 2-5 mm, de color negro,
alas pequeñas, cabeza considerablemente más
ancha que el tamaño máximo del tórax;
palpos reducidos; mandíbulas relativamente rectas,
su ápice con siete pequeños y agudos dientecillos;
clípeo corto extendido más allá
de la inserción de las antenas; antena con 13
segmentos, escapo elongado ligeramente curvo; ojos bastante
grande separados, pero no sobresalen de los lados de
la cabeza y están separados del vértex
por más que su propia altura; el pronoto es dos
veces mas largo que el mesonotum. El mesoscutum es más
corto que el escutelo, sin notauli o surco parapsidal;
escutelo corto con una grieta transversal en la base,
margen posterior convexo en contacto con el propodeo;
disco propodeal rectangular más largo que ancho;
mesopleura sin esculturaciones; fémures no muy
hinchados y tibia no espinosa, garras dentadas; abdomen
sésil, cónico y pobremente deprimido apicalmente.
Su biología es desconocida.
HOLEPYRIS
Kieffer, 1905
Este género presenta una distribución
muy amplia en las regiones Paleártica, Etiópica,
Oriental y Australiana. Evans (1964) considera que no
está bien representada en el continente americano.
Se conocen 104 especies a nivel mundial, 33 de ellas
en América. Para Panamá sólo se
habían reportado previamente dos especies; en
este trabajo reportamos por primera vez dos especies,
H. floridanus, con cinco
individuos provenientes de Darién y Veraguas;
y H. graminis, con 20
individuos principalmente de Bocas del Toro (11 especímenes)
y el resto de Chiriquí, Darién y Veraguas.
Para Costa Rica se reportan cuatro especies:
H. micidus, H. strigosus, H. subtilis y H. turrialbae.
En la colección del INBio se encuentran depositados
557 especímenes, encontrados en las siguientes
provincias: Alajuela, Cartago, Guanacaste, Heredia,
Limón, Puntarenas y San José. Es muy probable
que el número de especies en Costa Rica aumente
cuando se identifique todo este material a especie.
Evans (1964) menciona que el género Holepyris
es derivado de Rhabdepyris.
Son avispas muy pequeñas, 2-8 mm, de color negro
o pardo, pero nunca con colores metálicos; el
carácter más sobresaliente, considerado
genérico, es el clípeo trilobulado cuyos
lóbulos laterales son alargados y redondeados;
los notauli son muy delgados, subparalelos y usualmente
incompletos.
Sobre la biología se conoce que pueden encontrarse
debajo o sobre el suelo, o fuera de la corteza de los
árboles; Muesebeck y Walkley (1951) (tomado de
Evans 1964) reportan que Catogenus
rufus (Fabr.) (Coleoptera: Cucujidae) es parasitado
por H. coronatus (Ashmead);
también reportan que H.
subapterus (Melander y Brues) tiene como hospedero
a la abeja Halictus pruinosus
Robertson.
Algunas especies han sido encontradas dentro de domicilios
parasitando escarabajos en granos almacenados, Silvanus
surinamensis (Cucujidae) en Argentina, hospedero
de H. sylvanidis (Brethes
1913).
Se ha reportado que H. glabratus
(Fabricius) han aguijoneado a personas, causándoles
irritación en la piel (Pemberton 1932).
LAELIUS
Ashmead, 1893
Es un género ampliamente distribuido, con 17
especies a nivel mundial, sin embargo, sólo cinco
están presentes en América. En nuestro
muestreo reportamos por primera vez este género
para Panamá. Recolectamos cinco hembras que corresponden
a dos morfoespecies provenientes de la provincia de
Darién y la Comarca Kuna Yala. Registramos por
primera vez este género para Costa Rica con una
morfoespecie (tres especímenes), capturados en
la provincia de Guanacaste, Liberia, Curubandé,
Parque Nacional Rincón de la Vieja; a una altura
de 800-900 m.
Se caracterizan por ser avispas pequeñas, 1,7-3,5
mm, cabeza, tórax y fémures cubiertos
por setas separadas y desarrolladas, ojos globosos y
clípeo sin lóbulos laterales.
Un aspecto muy particular de su biología es que
pueden ser encontradas en construcciones y viviendas
humanas, parasitando larvas de Dermestidae, pero Kieffer
(1914) reporta que parasitan larvas de otros escarabajos
benéficos.
Laelius centratus tiene
como hospederos a Trogoderma
tarsale, T. simplex, T.
parabile, T. incusum y Anthrenus pimpinellae;
también Laelius utilis
parasita T. versicolor;
Laelius voracis parasita
A. verbasci;
Laelius pedatus parasita Dermestidae.
NESEPYRIS
Bridwell, 1920
Es un género exclusivo de América, con
cuatro especies, N. antelleanus,
N. ewa, N. floridanus y N. virginianus.
En Panamá no se ha registrado. En este trabajo
lo registramos por primera vez para Costa Rica con una
especie, N. virginianus
Evans, 1964.
Son avispas pequeñas, 2-3 mm, de coloración
oscura, la cabeza es mucho más larga que ancha,
palpos maxilares con seis segmentos, palpos labiales
muy cortos con sólo dos segmentos, mandíbulas
largas y delgadas, terminan en dos o tres dientes; el
clípeo con un lóbulo medio corto truncado
o emarginado apicalmente; antenas con 13 segmentos;
ojos con pelos cortos; carina occipital ausente; pronoto
elongado; mesoscotum corto, tranversalmente; notauli
incompletos, escutelo con un par de orificios basales
los cuales están conectados por una grieta o
una impresión vaga; disco propodeal emarginado
lateralmente y por detrás, carina media presente,
ligeramente alcanzado la carina traversal, mesopleura
con una depresión oblicua en el centro; tibias
media cubiertas con espinas pequeñas en la superficie
superior; uñas simples o dentadas; alas anteriores
con tres celdas basales cerradas y bien desarrolladas,
el radio es largo como en la Epyrini;
abdomen relativamente corto y ancho, ligeramente deprimido.
Sobre su biología, se conoce que N.
ewa es un parasitoide de pequeñas larvas
de Lepidoptera, probablemente aquellas que se alimentan
de madera muerta.
PLASTANOXUS
Kieffer, 1905
Es un género de amplia distribución en
Europa, África, Australia y América, con
ocho especie en el mundo, de las cuales cinco están
en América: P. bellulus,
P. chittendenii, P. incompletus, P. laevis y P. westwoodi.
En Panamá no se ha registrado. Para Costa Rica,
Finnamore y Gauld (1995) registran una sola especie,
P. westwoodi Kieffer, 1914.
Son avispas pequeñas, 1,0-2,5 mm, de coloración
parduzca a negruzca; alas totalmente desarrolladas aunque
delgadas basalmente; cuerpo con setas muy pequeñas;
palpos maxilares con cuatro segmentos, palpos labiales
con dos; mandíbulas con cuatro dientes apicales,
el tercer diente basal pequeño; clípeo
corto con un lóbulo medio ancho que está
redondeado apicalmente, ojos pequeños; antenas
simples con 12 segmentos; carina occipital ausente.
Pronoto simple, considerablemente más largo que
el mesoscutum. Líneas parapsidales distintivas,
pero notauli ausentes; base del escutelo con un par
de orificios ampliamente separados o una grieta transversal
parcialmente dividida; disco propodeal emarginado lateral
y posteriormente, carina media presente o ausente; mesopleuro
simple; alas anteriores delgadas basalmente, costa ausente,
subcosta definida, venación radial presente.
Abdomen de la hembra un poco ancho y ligeramente deprimido;
en el macho placa subgenital simple más o menos
redondeada apicalmente.
Sobre su biología, se cree que
P. westwoodi puede ser un parasitoide de
Laemophloeus pusillus Schonherr, Cucujidae, Coleoptera,
Gahan (1931); varias especies de este género,
como P. munroi y P.
laevis, son parasitoides de plagas de granos
almacenados.
PROCALYOZA
Kieffer, 1905
Es un género monotípico de Panamá,
conocido sólo por el macho de
P. westwoodi Kieffer, 1905. Son avispas pequeñas,
3 mm, de coloración negra y reflejos metálicos;
mandíbulas con cinco dientes afilados en línea;
clípeo con un lóbulo medio angular y carinado,
sin lóbulos laterales, ojos globosos; frente
con una impresión lineal en la mitad inferior,
en el extremo de la base con una carina que es continua
a la carina media del clípeo; las antenas salen
del lado ventral de una protuberancia del frente inferior;
antenas del macho con 13 segmentos, el segmento tres
mucho más ancho que largo, sólo alrededor
de un tercio más largo que el segundo segmento,
no está fuertemente separado del cuarto segmento,
el segmento cuarto es muy largo; carina occipital completa,
auque débil dorsalmente; disco pronotal bastante
corto, emarginado por una fuerte carina en frente y
en ambos lado; notauli fuertes y completos: orificios
en la base del escutelo expandidos a cada lado, delgado
medialmente aunque distintivo y profundo; propodeo y
mesopleura como Anisepyris;
garras dentadas y alas como en Anisepyris.
Su biología es desconocida.
PROROPS
Waterston, 1923
Es un género pequeño, con tres especies
a nivel mundial, todas presentes en América.
Aquí se reporta por primera vez para Panamá
con dos morfoespecies, una de la provincia de Darién
y otra de la provincia de Bocas del Toro. Es muy probable
que en Costa Rica se encuentre la especie
Prorops nasuta Waterston, introducida desde África
a Centroamérica para controlar la plaga del barrenador
del café Hypothenemus
hampei (Ferrari) (Scolytidae).
Este género se caracteriza por ser avispas muy
pequeñas, 2 mm, totalmente aladas, la frente
desarrollada anteriormente con procesos bífidos,
el disco propodeal no es marginado anteriormente.
RHABDEPYRIS
Kieffer, 1904.
Este género cosmopolita consta con 110 especies
en el mundo, 51 de ellas en América. Gordh &
Möczar (1990) reportan seis especies para Panamá
(12,9% de las especies americanas): cuatro en el subgénero
Chlorepyris y dos en el
subgénero Trichotepyris;
para el subgénero Rhabdepyris
no habían sido reportadas especies en
Panamá. Rhabdepyris muscarius
(Wesrtwood) pertenece al subgénero Chlorepyris
y no fue reportado para Panamá en el catálogo
de Gordh & Möczar, aunque ya había sido
reportada por Evans (1965). Azevedo (1999c) reporta
para Panamá la especie
Rhabdepyris vesiculosus. Aquí reportamos
por primera vez para Panamá 14 especies y una
morfoespecie. Entre las especies conocidas, la más
ampliamente distribuida es Rhabdepyris
luteipennis, excepto en las provincias de Panamá
y Coclé, pero del resto de las provincias recolectamos
14 individuos. La especie olivaceus presentó
la mayor cantidad de especímenes, con 28, 23
de ellos provenientes de la provincia de Bocas del Toro,
uno de Chiriquí y cuatro de Veraguas. Entre las
especies encontradas en menor cantidad tenemos
R. blantoni, R. cupreolus y R.
longifoveaus, de las cuales encontramos un individuo
de cada una en Bocas del Toro. Para R.
megacephalus encontramos una hembra en Coclé;
R. hirticulus; en la Comarca
Kuna Yala recolectamos un macho que posiblemente sea
el sexo opuesto de esta especie ya que presenta caracteres
morfológicos en común. En Costa Rica se
registran seis especies: R. fortunatus,
R. humboldti, R. muesebecki, R. muscarius, R. pulchripennis
y R. subviridis. En la colección del INBio
se encuentran depositados 478 especímenes, encontrados
en las siguientes provincias: Alajuela, Cartago, Guanacaste,
Heredia, Limón, Puntarenas y San José.
Es muy probable que el número de especies en
Costa Rica aumente cuando se identifique todo este material
a especie.
Este género es el menos especializado y está
considerado el más primitivo de la subfamilia
Epyrinae. Son avispas pequeñas, 2-9 mm, de color
negro o con colores metálicos, antenas con 13
segmentos en ambos sexos. Pronoto moderadamente largo,
el disco inclinado ligeramente o fuertemente al plano
superior del collar, los lados del disco son redondeados.
Su biología no ha sido estudiada, aunque se han
encontrado en nidos de hormigas (Tetramorium
sp.) (Evans 1964) y Kieffer (1914) reporta una segunda
especie europea para nidos de hormigas.
SUBFAMILIA PRISTOCERINAE
La subfamilia Pristocerinae cuenta con 21 géneros
a nivel mundial (uno fósil). Sólo encontramos
cinco de ellos en América (23,8%); en Costa Rica
y Panamá encontramos cuatro géneros, todos
ellos cosmopolitas. El género Paraescleroderma
está restringido al sur de Estados Unidos y el
norte de México (Evans 1964).
Los machos de esta subfamilia son alados, las hembras
son siempre ápteras y generalmente pálidas;
los fémures son engrosados y las patas ligeramente
excavadoras Antenas con 13 segmentos en ambos sexos.
APENESIA Westwood,
1874
Este es uno de los géneros más diversos
en esta subfamilia; ocupa zonas tropicales y subtropicales
en todo el mundo. Existen 122 especies vivientes y una
fósil (Apenesia electriphila
Cockerell, 1917). En América tenemos 85
especies (69,7% de todas las especies), distribuidas
desde Estados Unidos hasta Argentina y las islas del
Caribe (Gordh & Möczar 1990). Aquí reportamos
por primera vez para Panamá 16 especies y una
morfoespecie. Apenesia alutacea
la recolectamos en todas las provincias, incluyendo
la Comarca Kuna Yala, con un total de 20 especímenes,
siete de la provincia de Veraguas, el cual representa
la mayor cantidad de individuos de esta especie por
provincia. Las especies colectadas en menor cantidad
(un espécimen), de la provincia de Chiriquí
tenemos especies como: A. brasiliensis,
A. cubensis, A. dissomphaloides y A.
tlahuicana; para la provincia de Darién
encontramos: A. peruana;
todas como nuevos reportes; logramos capturar en una
de las trampas una pareja forética
Apenesia sp1 proveniente de Altos de Pacora en
la provincia de Panamá. En Costa Rica se registran
cinco especies: A. amoena, A.
angustata, A. bugabensis, A. chontalica, A. pilicornis.
En la colección del INBio se encuentran depositados
751 especímenes, encontrados en las siguientes
provincias: Alajuela, Cartago, Guanacaste, Heredia,
Limón, Puntarenas y San José. Es muy probable
que el número de especies en Costa Rica aumente
cuando se identifique todo este material a especie.
Los machos tienen un clípeo con un lóbulo
medio que puede ser truncado, redondeado, angulado,
bidentado o tridentado, pero nunca trapezoidal como
en Pseudisobrachium (Evans
1964). Las hembras con mandíbulas de dos a cuatro
dientes, cabeza usualmente más larga que ancha,
antenas cortas, abdomen sésil, con pecíolo
largo o corto.
Para hacer una mejor relación entre especies
se han dividido los machos en ocho grupos:
Pilicornis, Columbana, Exilis, Dissomphaloides, Laevigata,
Mexicana, Brasiliensis y
Nitida. Las hembras no presentan grupos.
Su biología, como en toda la subfamilia, las
hembras ápteras parasitan larvas de Curculionidae,
los machos son observados sobre las hojas o tomando
néctar.
DISSOMPHALUS
Ashmead, 1893
Gordh & Möczar (1990) listan 78 especies de
Dissomphalus para todo el mundo; 60 de ellas
América. Para Panamá se han reportado
cinco especies. Evans (1964) reporta D.
rettenmeyeri y las siguientes cuatro recientemente
descritas por Azevedo (1999a) para Panamá: D.
dilatatus, D. curvifoveatus, D. unitus y D.
subdeformis. En este estudio logramos capturar
dos parejas foréticas: Dissomphalus
sp13 y sp16, provenientes
de la provincia de Veraguas (Isla Coiba) y de la provincia
de Panamá (Altos de Pacora) respectivamente.
Los 840 especímenes recolectados en Panamá
fueron enviados al Dr. Celso O. Azevedo, de la Universidad
Federal de Espíritu Santo, Departamento de Biología,
quien los separó en 65 morfoespecies y nos comunicó
que es imprescindible la disección de las genitalias
para reconocer las especies. En Costa Rica se registran
siete especies: D. angulatus,
D. apertus, D. bilobatus, D. curvifoveatus, D. dilatatus,
D. subdeformis, D. unitus. En la colección
del INBio se encuentran depositados 1.909 especímenes,
encontrados en las siguientes provincias: Alajuela,
Cartago, Guanacaste, Limón y Puntarenas. Es muy
probable que el número de especies en Costa Rica
aumente cuando se identifique todo este material a especie.
Este género presenta un desarrollado dimorfismo
sexual, los machos son alados y con ojos desarrollados,
poseen dos tubérculos pubescentes en el segundo
tergito abdominal, se sospecha que son glándulas
y que juegan un papel importante durante la cópula
forética ya que la hembra entra en contacto con
ellos (Evans 1979a).
Los machos son de mayor tamaño, con ojos bien
desarrollados, ancho y corto. los notauli son bien marcados.
Las hembras son pequeñas, con ojos pequeños,
cabeza más larga que ancha, abdomen con pecíolo
corto o claramente largo. Parasitan larvas de escarabajos
(Myrmecophiles) y hormigas
(Eciton).
PRISTOCERA
Klug, 1808
Este género cuenta con 101 especies a nivel mundial,
24 de ellas en el continente americano. Para Panamá
sólo se reportan dos especies en el Catálogo
de Gordh & Möczar (1990). En nuestro estudio
recolectamos 24 individuos, de los cuales reportamos
dos especies y una morfoespecie. La especie con mayor
cantidad de individuos fue P.
erythropoda con 10, siete de ellos provenientes
de la provincia de Bocas del Toro y tres de la provincia
de Veraguas. Para la morfoespecie encontrada sólo
capturamos un espécimen, proveniente de la provincia
de Colón. Tres parejas foréticas de
Pristocera palliditarsis (Cameron) nos permitieron
la asociación sexual de esta especie. Para Costa
Rica, Finnamore y Gauld (1995) reportan 25 especies
incluyendo al género Apenesia,
y realizan una nueva sinonimia. Consideramos que estos
dos géneros deben mantenerse separadamente, ya
que existen características morfológicas
genéricas bien definidas en las hembras de ambos.
La única especie de Pristocera
registrada para Costa Rica es P.
erythropoda. En la colección del INBio
se encuentran depositados 222 especímenes, encontrados
en las siguientes provincias: Alajuela, Cartago, Guanacaste,
Limón, Puntarenas y San José. Es muy probable
que el número de especies en Costa Rica aumente
cuando se identifique todo este material a especie.
Este género incluye dos subgéneros: Acrepyris
y Pristocera. El primero
sólo se conoce de América y el segundo
se encuentra en las regiones Paleártica, Oriental
y Etiópica. La diferencia entre ambos es la placa
subgenital, que en Acrepyris
es completamente entera y en Pristocera
es dividida (Evans 1963).
En este género se encuentran las Bethylidae de
mayor tamaño: 10-17 mm, de color negro, con el
pronoto liso o transversalmente rugoso, siempre con
una impresión transversal al margen posterior.
En cuanto a su biología, las especies Neárticas
se han encontrado parasitando elatéridos de los
géneros Limonius
y Aeolus. (Hyslop 1916,
Hayes 1927; tomado de Evans 1964). Cabe destacar también
que, debido al marcado dimorfismo sexual, se puede presentar
la cópula forética en este género
en donde los machos transportan a la hembra durante
la cópula (Evans 1963).
PSEUDISOBRACHIUM
Kieffer, 1904
Este género cuenta con 147 especies en el mundo,
que se pueden encontrar en todas las zonas zoogeográficas,
excepto Australia. En América existen 121 especies
(82,3%), distribuidas desde el sur de Canadá
hasta Argentina (Evans 1964). En el Catálogo
de Gordh & Möczar (1990) aparecen reportadas
siete especies para Panamá. En nuestro muestreo
recolectamos 527 individuos, reportamos dos especies
y 106 morfoespecies. La especie mayormente recolectada
fue P. clypeatum,
con 16 machos. Para Costa Rica se reportan cinco especies:
P. albitinctum, P. calidum, P. cooperi, P. costaricanum
y
P. pulcherrium. En la colección
del INBio se encuentran depositados 2.184 especímenes,
encontrados en las siguientes provincias: Alajuela,
Cartago, Guanacaste, Limón, Heredia, Puntarenas
y San José. Es muy probable que el número
de especies en Costa Rica aumente cuando se identifique
todo este material a especie.
Existe dimorfismo sexual en este género, las
hembras son ápteras y los machos son completamente
alados. Los machos se pueden recolectar con redes de
batido en campos de vegetación baja y áreas
abiertas. Muchas especies son nocturnas, especialmente
en regiones áridas y semiáridas. Estas
especies nocturnas presentan ojos y ocelos alargados
y colores pálidos (especialmente las alas) (Evans
1961). Los machos tienen un pronoto alargado y sin una
carina transversal anterior, el propodeo con una carina
media rara vez ausente, comúnmente sin carina
sublateral y carina transversa, abdomen sésil
(una especie es peciolada) (Evans 1961). Las hembras
tienen mandíbulas con tres o cuatro dientes,
clípeo truncado o emarginado apicalmente, cabeza
más larga que ancha, tibia medial bien gruesa
y con fuertes espinas, abdomen sésil en todas
las especies conocidas. Evans (1961) presenta datos
de varias partes del mundo que indican que las hembras
habitan nidos de hormigas, y puntualiza que las evidencias
sugieren que parasitan larvas de hormigas.