Microhabitats larvales examinados y métodos de recolecta

En el campo se buscan y recolectan larvas en huecos de troncos (Fig. 2). Para la recolecta en este hábitat se emplea una manguera de 2 metros de longitud, uno de los extremos se introduce en la columna de agua contenida en el hueco y por el otro extremo se hace succión depositando la materia orgánica y el agua en una taza plástica. Luego de extraer todo el material se adiciona un poco de agua limpia lavando las paredes del hueco y extrayendo nuevamente el contenido; de esa forma se asegura que no queden larvas o pupas adheridas a las paredes o en el fondo.

En internudos de bambú (Fig. 3) las larvas son recolectadas mediante succión con una pipeta de 30 ml de capacidad. Igualmente las paredes de los tallos de bambú son lavadas para extraer todas las larvas posibles.

En huecos en roca a la orilla de los ríos (Fig. 4) las larvas y pupas son obtenidas mediante un colador o una red pequeña para peces.

En charcos temporales (Fig. 5) y lagunas con plantas acuáticas (Fig 6) se emplea una red plana forrada de nylon cristal la cual se hace correr sobre la superficie y abarcando una profundidad de unos 10 cm. La red en algunos casos es amarrada a tubos de extensión o ramas lo que permite incrementar el área de muestreo. También se emplean coladores los cuales han sido forrados con nylon cristal.

En el caso de larvas asociadas a plantas acuáticas (aquellas que obtienen el O2 perforando tejidos de las plantas) estas últimas son transferidas inmediatamente a palanganas grandes con agua y se agitan vigorosamente para que las larvas se suelten de las raíces. Luego el agua de la palangana se cuela en un cedazo y las larvas, junto con la materia orgánica y algunas plantas acuáticas, se transfieren a una bolsa plastica con agua limpia para su traslado al laboratorio.

Con bromelias (Fig. 7) e inflorescencias de heliconias se coloca una taza bajo tales plantas o flores y éstas se invierten rápidamente sobre la taza. En algunos casos es necesario cortar la bromelia o las flores de heliconias y revisar cuidadosamente ya que algunas larvas tienden a ubicarse muy cerca de la base de las hojas o las flores y se sujetan firmemente. Lo recomendable es lavar sobre un colador o una red todas las estructuras y frotarlas ligeramente para lograr el desprendimiento de cualquier larva sujeta a la materia vegetal.

El agua acumulada en la base de los pecíolos de plantas de la familia Araceae (Fig. 8) es un hábitat preferido por algunas especies de los géneros Sabethes y Wyeomyia entre otros. Es difícil extraer las larvas que se ubican entre los peciolos de las hojas ya que tales peciolos son gruesos y estan muy próximos al tallo. Una técnica apropiada es cortar unos centímetros arriba de la unión del peciolo con el tallo y abajo de tal unión. La sección de tallo con peciolo se invierte rápidamente sobre una taza con agua limpia (Fig. 9) y con una pipeta se extraen las larvas y se colocan en las bolsas de recolecta con agua limpia. Este último paso es muy importante hacerlo rápidamente ya que al cortar e invertir el tallo de la Araceae alguna savia se mezclará con el agua y ello puede afectar la sobrevivencia de las larvas.

Otros hábitas en los que se busca larvas y pupas son bracteas de palma; frutos caídos acumulando agua (Figs.10 y 11); remansos de quebradas; recipientes artificiales como llantas, latas, botellas, maceteros y otros; en cuevas de cangrejo y en general en todo microhabitat donde pueda acumularse al menos una gota de agua.