Introducción

La siguiente información se basa en las recomendaciones hechas por un grupo de micólogos internacionales invitados, quienes participaron en un taller/sesión de planeamiento, realizado en INBio, del 21 al 24 de abril de 1998. Los protocolos propuestos que se presentan aquí son las modificaciones del reporte de ese grupo, las cuales se desarrollaron durante discusiones entre los instructores del Curso avanzado de hongos para parataxónomos, que se llevó a cabo del 11 al 30 de enero de 1999, y en el Taller de seguimiento efectuado del 1 al 4 de noviembre de 1999.

Los hongos son componentes vitales de todos los ecosistemas.
Están íntimamente asociados con procesos cruciales tales como la descomposición, el reciclaje y el transporte de nutrientes.

Algunas especies son patógenos importantes de plantas y animales, mientras que otras forman simbiosis mutualistas obligadas con plantas, algas, cianobacterias y animales. Algunas especies de hongos también son de gran importancia económica. Muchos se han domesticado para su uso en producción de licores, fermentación industrial y en las industrias farmacéutica y de biotecnología.

Otros se cultivan o recolectan para la alimentación.
Como se señala en el libro "Mycology in sustainable development", editado por Palm y Chapela (1998), los hongos son esenciales para permitir y alcanzar el desarrollo sostenible. No obstante, también, causan pérdidas millonarias cada año por daños a alimentos, destrucción de materiales de uso humano y enfermedades en plantas y animales, incluido el hombre. Por lo tanto, es esencial incluir los hongos en el Inventario nacional de la biodiversidad de Costa Rica.
El inventario de hongos en gran escala implica retos importantes, los cuales deben considerarse al diseñar el Inventario nacional de hongos de Costa Rica.
(1) Tal como se han tratado tradicionalmente, los hongos abarcan taxones en tres reinos: Fungi, Chromista (mohos acuáticos) y Protista (mohos viscosos y sus parientes). El reino de los hongos incluye una gran diversidad de organismos que van desde especies acuáticas unicelulares, incluidos dentro del grupo Chytridiomycota, hasta setas grandes en el grupo Basidiomycota.

(2) Algunas estimaciones recientes colocan a los hongos como el segundo linaje de eucariontes más diverso, después de los insectos, con aproximadamente 1.5 millones de especies. Como tan sólo cerca de 100.000 especies han sido bien caracterizadas, o sea, aproximadamente un 5% de la diversidad estimada, los hongos constituyen el grupo de eucariontes menos conocido.

(3) Esta diversidad está distribuida entre grupos que tienen historias de vida muy diferentes y, en consecuencia, requieren de técnicas de muestreo muy distintas para recoleccionarlos e identificarlos. Por ejemplo, se necesitan distintos protocolos para muestrear cada uno de los siguientes grupos: especies acuáticas unicelulares, otros hongos acuáticos, especies asociadas al suelo, mutualismos obligados de raíces, endófitos, patógenos de plantas, líquenes, Ascomicetes que habitan en madera y macrohongos.

(4) Hay una escasez crítica de especialistas en taxonomía y de recursos taxonómicos, en especial para taxones tropicales. Por tal motivo, no es posible incluir todos los grupos de hongos en el inventario actual.

Para enfrentar estos retos, se han llevado a cabo varios talleres y reuniones en Costa Rica, con el fin de desarrollar los protocolos y planes que se requieren para el Inventario de hongos.