Familia Anthribidae
Los antríbidos son una familia pequeña, primitiva y diversa que
incluye los más pequeños y algunos de los más grandes gorgojos conocidos. En
Costa Rica varían entre los 0.5 y 30 mm de longitud. El tercer segmento
tarsal es bilobulado y es el único de apariencia esponjosa por debajo. Cada
uña tarsal presenta un diente más interno (Figura). Las antenas no son
acodadas y el último tergito abdominal (pigidio) sobresale más allá de los
extremos de los élitros. A diferencia de todas las familias relacionadas,
los pelos del pronoto están dirijidos hacia la cabeza. El pico cuando está
presente, es más ancho y más corto que en otros gorgojos y las piezas bucales
son más grandes y poderosas. Los extremos en cuanto a su forma van desde
pequeños, convexos y semejantes a ácaros (Figura), hasta muy alargados,
aplanados con sus lados paralelos; pero la mayoría son de forma intermedia.
Su color frecuéntemente incluye mezclas crípticas de café, gris y negro. Sin
embargo los que imitan moscas tienen manchas de colores amarillo claro, rojo
o azul metálico en la cabeza o el protórax, y algunas especies pequeñas son
completamente cafés o negras. Los diferentes patrones de color generalmente
se deben a las escamas o pelos, raramente tiene que ver en el color la
cutícula debajo de éstos. La fauna de Anthribidae de Costa Rica se conoce
poco. Se han reportado 30 géneros y 65 especies y se esperan en total unos
40 géneros y 150 especies para éste país. Los antríbidos son raros pero
ampliamente distribuidos sobre madera en descomposición o muerta, desde
ramitas delgadas hasta troncos de árboles, frecuentemente con ciertos hongos.
Algunos hongos nunca son comidos. Los poliporales (orejas de palo) son
comidos por las especies de un género grande (Euparius). Hongos
pirenomicetes (láminas o masas secas, duras, rojas, cafés, grices o negras
sobre las superficies de la madera) son comidas por muchas especies, y la
corteza o madera muerta por otras. Un género (Trigonorhinus) tiene especies
que se alimentan de esporas o polen.
Los adultos de los antríbidos se dejan
caer, vuelan o brincan cuando son molestados y deben ser buscados y hay que
acercarseles cuidadosamente. La colecta manual o por golpeo son efectivos,
el uso de un aspirador es muy útil y su búsqueda en la noche con una lámpara
de cabeza (encandiladora) puede ser muy interesante. La mayoría de las
especies son más activas en la noche, pero relativamente pocas son atraidas
por las luces. Las que imitan moscas se posan sobre sitios soleados y son
muy activas. Los machos pueden tener picos y antenas más largos que las
hembras (en otros gorgojos el pico de las hembra generalmente es más largo).
Las larvas tienen forma de C, con patas muy reducidas o sin ellas y se les
encuentra en madera muerta u hongos. Algunas se alimentan de tallos de
plantas no leñosa
Bibliografía
recomendada