Todos los membrácidos se alimentan chupando savia de plantas, pero el grado de especificidad con respecto a las plantas hospederas es bastante variable. A elevaciones altas y en las regiones templadas muchas especies están restringidas a un sólo género o especie de planta. En los bosques húmedos a lo largo de la costa atlántica de Costa Rica, muchas especies pasan su ciclo de vida sobre varias plantas de diferentes géneros. Sin embargo existen algunas que son específicas. La cantidad de generaciones en un año varía dependiendo de la elevación, el tipo de bosque (por ejemplo, bosque seco versus bosque húmedo) y el género del membrácido. Algunos pueden tener hasta 5 generaciones en un año mientras que otros sólo una.
A bajas elevaciones muchas especies forman agregaciones de ninfas que son atendidas por hormigas. Las ninfas producen secreciones dulces que contienen azucares y aminoácidos obtenidos de la savia de las plantas. Las hormigas recogen este líquido del tubo caudal de las ninfas para alimentarse ellas mismas o para alimentar a sus larvas o compañeras en el nido. A cambio de este líquido azucarado, las ninfas reciben protección contra depredadores por parte de las hormigas.
El cuidado maternal es muy común en muchas especies costarricenses. Las hembras protegen sus huevos y mantienen a sus proles en agregaciones. Las hembras de algunas especies son extremadamente agresivas y pueden expulsar depredadores de las ramas donde se encuentran.