Familia Membracidae

Wood, T. K.

La familia Membracidae es fácilmente distinguible de otros homópteros por la expansión dorsal del pronoto, el cual cubre parcial o completamente al escutelo. Esta estructura se apoya sobre el cuerpo del insecto, y da la apariencia de ser un sombrero, con su único punto de unión al cuerpo jústamente sobre la cabeza. La forma y color del pronoto generalmente es muy llamativa. Los patrones de color del pronoto son variables, y van desde uniformemente verdes a cafés hasta combinaciones llamativas de colores (amarillo y rojo contrastando con negro). El pronoto varía en forma desde muy simple hasta complicada, casi fantástica. Los Membracidae (Fig ____) son una familia de extremos en cuanto a forma, algunas especies muy pequeñas (3 a 5 mm) tienen pronotos que parecen excrementos de larvas de mariposas, especies grandes (5 a 15 mm) semejan hormigas, avispas, espinas sobre ramas, hojas pequeñas y flores. Centro y Suramérica poseen una diversidad de especies de membrácidos extremádamente rica. Hasta el momento se sabe que existen 134 especies en Costa Rica y se prevé la existencia de muchas más.

Todos los membrácidos se alimentan chupando savia de plantas, pero el grado de especificidad con respecto a las plantas hospederas es bastante variable. A elevaciones altas y en las regiones templadas muchas especies están restringidas a un sólo género o especie de planta. En los bosques húmedos a lo largo de la costa atlántica de Costa Rica, muchas especies pasan su ciclo de vida sobre varias plantas de diferentes géneros. Sin embargo existen algunas que son específicas. La cantidad de generaciones en un año varía dependiendo de la elevación, el tipo de bosque (por ejemplo, bosque seco versus bosque húmedo) y el género del membrácido. Algunos pueden tener hasta 5 generaciones en un año mientras que otros sólo una.

A bajas elevaciones muchas especies forman agregaciones de ninfas que son atendidas por hormigas. Las ninfas producen secreciones dulces que contienen azucares y aminoácidos obtenidos de la savia de las plantas. Las hormigas recogen este líquido del tubo caudal de las ninfas para alimentarse ellas mismas o para alimentar a sus larvas o compañeras en el nido. A cambio de este líquido azucarado, las ninfas reciben protección contra depredadores por parte de las hormigas.

El cuidado maternal es muy común en muchas especies costarricenses. Las hembras protegen sus huevos y mantienen a sus proles en agregaciones. Las hembras de algunas especies son extremadamente agresivas y pueden expulsar depredadores de las ramas donde se encuentran.

Bibliografía recomendada