Los cetoníinos están muy emparentados con la familia de los triquíinos. Su cuerpo es de tamaño mediano a grande (de 10 a 40 mm en las especies de Costa Rica), es aplanado dorsalmente y con una forma más o menos pentagonal (Figura). En la cabeza es muy frecuente la presencia de pequeños cuernos o protuberancias, que en algunas especies diferencian a los sexos (Figura). También entre las bases de las patas intermedias, casi siempre hay una protuberancia prominente. Su coloración por lo general es muy llamativa, y los hay verdes, amarillos, anaranjados, rojizos y negros, o en combinaciones irregulares de estos y pueden ser muy brillantes u opacos. De Cetoniinae existen en el país aproximadamente 35 especies en nueve géneros. Una característica particular del grupo, es la de poder volar con sus alas duras plegadas, cosa que no pueden hacer los otros escarabajos, que deben mantenerlas abiertas mientras vuelan. Esto les permite tener un vuelo más rápido y ágil, semejante al de una abeja grande. Son de hábitos diurnos y se alimentan de exhudaciones líquidas de árboles, nectar y polen, y de jugos de frutos maduros. Las larvas o jobotos por su parte se alimentan de materia orgánica en descomposición en el suelo u otros lugares donde esta se concentra. Por lo general, desde que la hembra adulta pone el huevo en estos acúmulos de materia orgánica hasta que emerge el nuevo adulto pasa un año o más de tiempo.
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