Familia Chrysopidae

Brooks, S.J.

Los crisópidos son los neurópteros verdes de ojos dorados. Son variables en tamaño con una longitud de las alas anteriores de entre 7 y 35 mm. La mayoría de las especies tienen cuerpos y venas de las alas de color verde. La cabeza y el tórax frecuentemente presentan franjas rojas o negras y las alas y sus venas pueden estar marcadas con puntos o líneas negras. Hay sólo un aparente sector radial que se origina del radio en el ala anterior. Los machos y las hembras son prácticamente iguales en apariencia general. La fauna mundial de esta familia comprende alrededor de 1200 especies y 80 géneros de las cuales 40 especies en 7 géneros han sido reportadas para Costa Rica. Indudablemente muchas más faltan por descubrirse. La mayoría de las especies de Costa Rica aparentemente son endémicas o además sólo se encuentran en los países vecinos. Sin embargo, unas pocas especies tal como Chrysoperla exterior está distribuida por todo el Neotrópico. Las especies de crisópidos se encuentra en una gran variedad de ambientes. Mientras que la mayoría están asociados con árboles y arbustos, otras se les encuentra en pastizales densos y varias especies viven en grandes cantidades en plantaciones agrícolas donde son importantes como depredadores de artrópodos plagas.

Los adultos generalmente son activos en la noche y pueden volar atraidos hacia las luces. La mayoría se alimentan de excreciones melosas de otros insectos y polen, pero unos pocos son depredadores. La presenencia de un órgano timpánico en la base de las alas los capacita para detectar y evitar a los murciélagos. Algunas especies se ha demostrado que ejecutan un cortejo complicado involucrando llamadas transmitidas por el sustrato donde se encuentran y que producen por bibraciones del abdomen. Otras golpean sus alas contra el sustrato o tienen órganos estridulatorios. Los huevos de forma oval, pedicelados son depositados solitarios o en grupos sobre el follaje. Las larvas son similares en apariencia a las de los Hemerobiidae pero pueden ser distinguidas por la presencia de un empodio en forma de tallo sobre las uñas tarsales. Las larvas de la mayoría de los géneros son de apariencia jorobada, de movimientos lentos y con numerosas setas toráxicas en forma de gancho, entre las cuales se colocan una gran variedad de basuritas o restos de presas. En unos pocos géneros las larvas son delgadas, de movimientos rápidos y no acarrean basuras. Todas las larvas son depredadoras y la mayoría de ellas se alimentan de insectos de cuerpo blando que encuentran en el follaje. Sin embargo, las larvas de las especies del género Nacarina, que incluye al menos 2 especies de Costa Rica, se alimentan de larvas de hormigas en los nidos de éstas. Los capullos de seda de forma redondeada son tejidos sobre el follaje.

Bibliografía recomendada