Subfamilia Dolichoderinae

Longino, J.T.

Las dolicoderinas no tienen postpecíolo. El pecíolo varía desde un nudo grueso a un nudo fino en forma de escama, el cual algunas veces es inclinado hacia adelante y muy dificil de ver (Fig___). No tienen aguijón. En la punta del abdomen hay una ranura transversal por la cual expelen sustancias químicas defensivas. Estas sustancias defensivas son similares en toda la subfamilia y tienen un olor característico el cual puede ser usado como rasgo característico de la subfamilia. Cuando una dolicoderina es aplastada y es olida, se percibe un fuerte olor a queso o coco descompuestos. Las dolicoderinas son hormigas principalmente arborícolas y la mayoría de ellas son carroñeras generalizadas o se mantienen de sustancias azucaradas producidas por homópteros. Las colonias generalmente son grandes y las obreras pueden ser monomórficas o polimórficas.

El género Dolichoderus contiene especies de tamaño medio, con obreras monomórficas, frecuéntemente con espinas o dientes sobre el tórax. Dolichoderus bispinosus es una hormiga robusta y agresiva, la cual es muy comun en charrales. Azteca es el género de dolicoderinas más rico en especies en Costa Rica. Las obreras son siempre lisas, sin espinas y polimórficas. Las especies de Azteca son miembros dominantes de la comunidad de las copas de los árboles, algunas anidan en ramas secas, otras construyen nidos externos de cartón y algunas anidan sólo en tallos vivos de especies particulares de plantas. La asociación hormiga-planta más llamativa en los neotrópicos húmedos es la que existe entre los árboles de guarumo (Cecropia) y varias especies de Azteca. Tapinoma melanocephalum es una plaga casera de todos los trópicos que tiene en Costa Rica el apropiado nombre de hormiga loca. Esta hormiga de escazamente 1 mm de larga es común sobre las mesas de las casas, corriendo rápidamente en círculos aparentemente sin sentido. Si se observan de cerca se puede ver que estas hormigas son bicoloras, con la cabeza café oscura y el abdomen blanco.