El género formicino más llamativo y más rico en especies es Camponotus, cuyas obreras típicamente tímidas se les encuentra dispersas en la vegetación, algunas especies durante el día y otras durante la noche. Los nidos de Camponotus generalmente son poco notorios, dentro de ramas secas o tallos de hierbas muertas. En Costa Rica, Camponotus es el único género formicino con obreras polimórficas. Sin embargo, a las obreras mayores se les encuentra poco frecuentemente, debido a que ráramente abandonan el nido. Algunas Camponotus mayores tienen cabezas en forma de tapón con las cuales ellas bloquean la entrada al nido, de forma muy similar a las mirmicinas Zacryptocerus. Una especie de Camponotus muy frecuentemente observada en Costa Rica es C. sericeiventris, la cual posee obreras muy grandes con el abdomen cubierto con algo semejante a terciopelo dorado claro. Las especies de Paratrechina, con obreras monomórficas y con setas gruesas y negras sobre el cuerpo, son carroñeras comunes. Una especie, Paratrechina longicornis, es negra, de tamaño medio, corre muy rápidamente y posee el primer segmento antenal muy largo. Es una plaga que se encuentra en todos los trópicos y en Costa Rica es una hormiga casera común. Las especies de Brachymyrmex son hormigas extremadamente pequeñas con sólo nueve segmentos antenales. Debido a su pequeño tamaño generalmente pasan inadvertidas, pero son muy abundantes y ampliamente distribuidas, generalmente semejan puntos corriendo rápidamente alrededor de los nectarios extraflorales.