La mayoría de las especies son acuáticas o semiacuáticas como inmaduras, se alimentan como ramoneadores o filtradores, otras son terrestres, con modos de vida igualmente diversos. Algunos se alimentan como minadores de hojas (especies de los géneros Hydrellia, Lemnaphila y Psilopoa)otras son parasitoideas de huevos de arañas (especies de Trimerina) y grupos de huevos de rana (especies de Gastrops) o se alimentan de caracoles stranded (especies de Discomyza), carroña y heces (Hecamede). Muchas especies están adaptadas a medios tan adversos como manantiales sulfurosos, lagos muy alcalinos o salinos o aún en pozos expuestos de petróleo crudo. Aunque la mayoría de las especies son beneficiosas, aportando considerable alimento a la vida silvestre, algunas especies del género Hydrellia dañan berros, arroz y otros cultivos irrigados, al minar los tallos o las hojas.
Los efídridos se colectan mejor al barrer con una red entomológica fina, en hábitats acuáticos y semiacuáticos. Debido a su pequeño tamaño, la mayoría de las especies pueden ser montadas tanto con triángulos de papel, como en alfileres minutos.