Familia Mordellidae
Los mordélidos son pequeños a moderados en tamaño, de 2 a
15 mm de longitud, con un cuerpo de forma peculiar que los distingue de
prácticamente todos los otros coleópteros. En corte transversal
el cuerpo es en forma de cuña. La cabeza y el protórax
están encorvados hacia abajo y hacia atrás de forma tal que las
mandíbulas apuntan hacia atrás. La parte trasera el cuerpo
termina en punta, formada por el último segmento abdominal, el cual
sobresale más que los élitros. Las coxas posteriores son
enormemente agrandadas, dando la apariencia de un par de escleritos muy grandes
en el metatórax. Los fémures posteriores son algo agrandados
también. Las uñas tarsales son serriformes con un lóbulo
en forma de pestaña bajo cada una. Las uñas serriformes en
Mordellidae y otras familias de Coleoptera (subfamilia Allecullinae de
Tenebrionidae, Rhipiphoridae y Meloidae) aparentemente son una adaptación
para incrementar la tracción sobre superficies lisas de las plantas. La
cutícula generalmente es negra o café, pero patrones
característicos de bandas o puntos pueden ser producidos por una densa
vestimenta de setas cortas y finas la cual por lo general está presente.
La forma del cuerpo de algunos ripifóridos es similar a la de los
mordélidos, pero en los primeros las coxas posteriores son de
tamaño normal y el abdomen no sobresale en forma de un proseso
punteagudo. Las antenas de los ripifóridos generalmente son pectinadas o
flabeladas (cada uno de los segmentos con extensiones muy largas como los
dientes de un peine), mientras que los mordélidos las tienen
serriformes.
Ocho géneros y alrededor de 140 especies de Mordellidae han
sido reportadas de Centro América. Al menos 20 especies se encuentran en
Costa Rica, muchas de estas extendiéndose hacia el norte o hacia el sur.
Los adultos de Mordellidae son diurnos. Se alimentan de polen y destinan la
mayoría de su tiempo en las flores, principalmente de plantas de las
familias Umbelliferae y Compositae, donde frecuentemente son abundantes. Son
coleópteros muy listos y activos, dejándose caer de las flores al
menor signo de alteración, pataleando con sus poderosas patas
posteriores. Si son capturados se dejan caer dando tumbos por todos lados en su
intento por escapar, y rápidamente emprenden vuelo en la primera
oportunidad. Las larvas son gusanos gruesos que se alimentan según el
grupo al que pertenezcan; de madera podrida, de tallos de plantas vivas o de
cuerpos fructíferos de hongos. La pupación ocurre en una celda
formada por la larva en el sustrato donde se alimentan.
Bibliografía recomendada