Las larvas de Phylloicus se reconocen fácilmente por sus estuches que son aplanados y compuestos de piezas irregularmente circulares de hojas o corteza. Estas larvas poseen el pronoto con las esquinas anterolaterales punteagudas y alargadas, y una hilera transversal de alrededor de 16 setas cruzando el labro. Las larvas viven en las áreas de corriente lenta entre las grandes acumulaciones de hojas caidas. En estas hojas se pueden notar recortes circulares, de los cuales obtienen material para construir sus habitáculos. Estos recortes frecuentemente semejan los hechos por las hormigas sompopas. Las larvas pueden ser bastante abundantes en su hábitat, especialmente durante la estación seca. Se alimentan desmenuzando detritus y asimilando nutrientes de las bacterias y hongos que se desarrollan en él. Algunas especies neotropicales se han encontrado viviendo dentro del agua acumulada en las axilas de las hojas de algunas bromelias. Las larvas de Banyallarga hacen un estuche de granos de arena. Los adultos machos no son atraidos fácilmente a las luces y se les ve volando en enjambres durante el día.