Familia Calliphoridae

Pape, T.

Los califóridos son moscas caliptradas de tamaño medio a grande (4 a 16 mm), típicamente bastante compactas con un abdomen redondeado u oval y frecuentemente de color verde o azul metálicos. Una excepción son las especies de la subfamilia Mesembrinellinae, las cuales son principalmente parduscas o amarillentas y solo con muy poco color metálico sobre el abdomen. Al igual que los Sarcophagidae y Tachinidae, los califóridos presentan una hilera de setas bajo el espiráculo torácico posterior (setas merales) y una vena M encorvada. Los califóridos nunca poseen el patrón de 2 setas notopleurales gruesas alternando con 2 menos gruesas tan característico de la gran subfamilia Sarcophaginae. El escutelo puede ser cóncavo o ligeramente abultado, pero nunca demasiado abultado como en Tachinidae. Un caracter distintivo de la mayoría de Calliphoridae es un espiráculo torácico posterior bastante grande.

Las larvas de la mayoría de los califóridos son de forma típica, con el cuerpo puntiagudo hacia adelante y con fuertes ganchos bucales. Las larvas de algunas especies del género Chrysomya poseen procesos carnosos que le dan una apariencia "peluda". Los espiráculos posteriores tienen 3 aberturas inclinadas a aproximadamente 45 grados con respecto al eje vertical. Los espiráculos nunca están retraídos en una cavidad profunda como en las larvas de Sarcophagidae.

La familia contiene alrededor de 1500 especies en el mundo. La fauna Neotropical, comparada con la de los trópicos del Viejo Mundo es bastante escasa y solo cerca de 50 especies han sido registradas en de Costa Rica hasta ahora. El total podría llegar al doble.

Cuatro especies del género del viejo mundo Chrysomya han sido introducidas en América en los últimos 20 años y se están dispersando activamente. Al menos las especies Chrysomya megacephala y Chrysomya rufifacies se encuentran en Costa Rica.

Cuatro subfamilias de Calliphoridae se encuentran en Costa Rica. Los Calliphorinae, Luciliinae y Chrysomyinae se crían típicamente en carroña. Las hembras ovipositan en carroña fresca, aún a solo algunos minutos después de la muerte y las larvas frecuentemente se desarrollan en grandes números. Melanomyinae es una subfamilia pequeña con solo una especie, aún no descrita, en Costa Rica. Nada se conoce sobre su biología, pero otras especies de esta subfamilia son parásitas de caracoles.

Las hembras de Mesembrinellinae alimentan sus larvas dentro del oviducto común con una secreción de la espermateca y dan a luz larvas grandes de primer estadío. Prácticamente nada se conoce sobre la biología excepto que una sola especie ha sido desarrollada en laboratorio en excrementos y varios tipos de carroña. Los Mesembrinellinae están restringidos exclusivamente a bosques húmedos.

Los Califóridos están casi en cualquier parte y pueden ser vistos tomando sol sobre el follaje y sobre rocas; frecuentemente visitan basura, frutas en fermentación, flores, excrementos y carroña. Muchas veces son encontrados bajo techo. La colecta de estas moscas usando cebos tales como excrementos y carroña (cabezas de pescados, hígado, carne, animales muertos de las carreteras, etc) puede ser muy productiva, a pesar de que casi solo se capturan hembras. Trampas sencillas son fáciles de construir. Los machos de algunas especies vuelan en grupos en claros soleados del bosque o en sitios elevados, y las inflorescencias de las plantas de la familia Asteraceae pueden ser buenos para la captura con red de indivíduos de ambos sexos.

Algunas pocos Califóridos son plagas importantes y merecen atención especial. Las larvas de Cochliomyia hominivorax, la mosca de la gusanera, viven exclusivamente en la carne de animales de sangre caliente y las hembras adultas son atraídas a las heridas y las descargas nasales. Otras como Cochliomyia macellaria, Lucilia sericata, Lucilia cuprina y Chrysomya megacephala pueden ser involucradas ocasionalmente en miasis secundarias, donde la oviposición toma lugar en heridas ya infectadas. Del lado benéfico, los Califóridos son descomponedores de carroña muy eficientes, que los hace muy importantes en el campo forense, indicando por ejemplo el intervalo post-mortem y otras circunstancias de interés para las investigaciones sobre el crimen.