Familia Tenebrionidae

Doyen, J.T.

Los adultos tenebriónidos varían desde menos de 2 mm a alrededor de 50 mm de longitud. La forma del cuerpo va desde alargada y delgada hasta convexa y muy robusta o extremadamente aplanada. La mayoría de las especies son de color café oscuro o negras, pero muchas están marcadas llamativamente con rojizo o amarillento y otras son de color azul metálico verde o rojo. Pueden ser lisos o rugosos y pueden estar cubiertos de pelos o carecer de ellos. Las mejores características para su reconocimiento son la combinación de su formula tarsal 5-5-4 y las antenas filiformes, serriformes o agrandadas gradualmente e insertadas bajo bordes laterales con forma de repisa en la cabeza (Fig__). Estos bordes casi siempre se meten en el margen anterior de los ojos los cuales tienen forma de riñón. En algunas especies los ojos están completamente divididos, produciendo una porción dorsal y otra ventral. Los tenebriónidos son comunes en toda América Central, excepto en las áreas altas muy húmedas. Alrededor de 260 especies han sido identificadas de Costa Rica, y muchas más no han sido descritas o reconocidas. Son especialmente diversos en los hábitats secos estacionales, y casi todos tienen ámbitos de distribución hacia el norte o hacia el sur más alla de los límites del país.

Los tenebriónidos son principalmente consumidores de materia vegetal muerta. Los adultos son primariamente nocturnos y son comúnmente encontrados en troncos y ramas de árboles vivos o muertos, especialmente en aquellos que han caido. Otras especies son encontradas en el suelo y muchas son atraídas a las luces. Las larvas son principalmente de forma cilíndrica y alargada con la cutícula coriácea, semejando superficialmente a las larvas de Elateridae. En América Central generalmente se encuentran en madera podrida, o menos comúnmente, en el suelo. Los géneros con más especies en Costa Rica son Strongylium y Statira. Los adultos de ambos géneros frecuentemente son de de color metálico con cuerpos delgados y patas largas. Principalmente son encontrados sobre vegetación viva o muerta y además pueden ser atraídos a las luces.

Algunos grupos de Tenebrionidae poseen hábitos más especializados. Muchas especies son encontradas sólo bajo la corteza de árboles muertos, y muchas otras, especialmente las de la subfamilia Diaperinae, se congregan alrededor de hongos poliporales (orejas de palo) de los cuales los adultos y las larvas se alimentan. Epitragus aurulentis, considerada como una plaga de varios cultivos, frecuénta las flores de muchas plantas, especialmente de la familia Leguminosae. Los adultos de la subfamilia Alleculinae, reconocibles por sus uñas tarsales pectinadas (Fig__) también son encontrados en flores. Los Tenebrionidae incluyen varias especies introducidas de distribución amplia, tales como las especies del género Tribolium, que infestan granos almacenados. Las especies de Alphitobius son comunes alrededor de granjas donde hay gallinas, y algunas veces se alimentan de las larvas de mosca que se reproducen en el estiercol. Las especies del género nativo, Zophobas se alimentan de guano de murciélago y son encontrados algunas veces en los lugares donde los murciélagos descansan. La mayoría de los tenebriónidos de Costa Rica producen secreciones defensivas que contienen quinonas y otras sustancias repelentes, las cuales son almacenadas en sacos internos cerca del extremo del abdomen y son liberadas cuando los insectos son molestados.

Bibliografía recomendada