Subfamilia Apioninae (Gorgojos)

Por Lyal, C. H. C.

En Costa Rica los apióninos son de 1.5 a 5 mm de longitud (sin contar el rostro), pero especies más grandes existen en otros lugares. Las especies de esta familia son negras o roijizas, pueden tener muchas o pocas escamas o pelos, y pueden ser brillantes u opacos, con élitros redondeados que generalmente son más anchos a la mitad o hacia atrás. El rostro es largo y viéndolo desde arriba es más o menos contínuo con la cabeza (Figura). La boca está en el extremo del rostro el cual es muchas veces más largo que el resto de la cabeza. Los palpos maxilares presentan 2 ó 3 segmentos, los cuales no sobresalen. Los Apioninae difieren de otros coleópteros con rostro, en la longitud del trocanter, el cual es tan largo que mantienen las coxas separadas de los fémures (Figura). Además el segundo segmento de la antena sale del extremo del primero, y los últimos tres segmentos de la antena están muy apretados entre si formando una maza compacta (Figura). El género, Cylas, difiere de los otros en que posee trocánteres cortos (Figura) y los últimos tres segmentos de las antenas no compactos; pueden ser reconocidos por el último segmento antenal de los machos que es muy largo (Figura) y el presentan un foso en el mesepímero cerca de la base de los élitros (Figura). Los élitros nunca presentan una estriola escutelar. Las larvas no tienen patas, pero poseen lóbulos bién desarrollados en el tórax que les sirven para moverse. Hay cerca de 2000 especies en el mundo, pero a pesar de que menos de 15 han sido reportadas para Costa Rica, ciertamente muchas más serán descubiertas. Los apióninos algunas veces es tratada como una subfamilia de Curculionidae.

Algunos apióninos se alimentan de leguminosas, pero muchas otros grupos de plantas son también utilizadas. Las larvas se desarrollan internamente, alimentandose de semillas, tallos, hojas y otras partes de la planta. Muchas especies son estrictamente específicas, alimentandose sobre sólo una especie de planta. Una especie aún no reportada para Costa Rica pero casi seguro de que está presente es el gorgojo del camote, Cylas formicarius, una plaga introducida de otras regiones tropicales.

Bibliografía recomendada