Formas de crecimiento

Según su aspecto externo, los líquenes se dividen en tres grandes grupos:

1. Líquenes fruticulosos:

En este grupo el talo tiene forma de arbusto, barba (barbados) y tiras o tubos que se fijan al sustrato mediante una base muy estrecha.

El talo tiene simetría radial, por lo tanto no se puede diferenciar una superficie superior y una superficie inferior.

   

2. Líquenes foliosos:

El talo es aplanado, está dividido en lóbulos y asemejan a hojas. Tienen superficie superior e inferior, siendo distintas en color, textura y componentes. La superficie superior puede estar reticulada, tener una apariencia farinosa o polvosa, manchas blancas o arrugas.

La superficie inferior puede ser de color negro, márfil, gris-pardo o blanco. Puede tener rizinas, tomento e interrupciones de la corteza.

   

3. Líquenes crustáceos

Tienen forma de costra y están totalmente adheridos al sustrato, en algunos casos penetrándolo. Su forma es poco notoria y su crecimiento a menudo extraordinariamente lento (unos pocos milímetros por año). Pueden encontrarse talos de pocos centímetros pero que pueden tener muchas décadas de edad.

No tienen corteza inferior, debido a que están completamente adheridos al sustrato.

 

+ Filamentosos + Crustáceo + Fruticuloso + Folioso + Dimórfico + Escuamuloso + Gelatinoso + Placoide + Umbilicado