En estas especies, las larvas están adaptadas
al ambiente acuático ya que poseen branquias
o agallas que les permiten respirar bajo el agua. Las
larvas de estas especies se alimentan de algas que crecen sobre las
piedras de los ríos.
El apareamiento se realiza principalmente durante
la noche. Otros de sus rasgos es que las hembras se posan sobre las
piedras del río y caminan dentro del agua, llegando a quedar sumergidas
parcialmente. En otros casos, pueden llegar a sumergirse hasta sitios
bastante profundos donde ponen sus huevos en las grietas de las piedras.
En este último caso, estas mariposas pueden nadar activamente utilizando
sus alas y patas. Las larvas en estas especies viven en grietas o a
los lados de rocas bajo el agua, protegidas por una cubierta de seda;
se alimentan de algas dentro de esta cubierta y también pueden salir
a alimentarse manteniéndose unidas mediante hilos de seda. Las larvas
forman su capullo y pupa adheridas a las rocas y totalmente sumergidas.
Cuando los adultos salen de la pupa, flotan o nadan hacia la superficie.