Biodiversidad

El PILA, en conjunto con la gran Reserva de la Biosfera, constituye una de las áreas más extensas de bosque continuo en la parte sur de Mesoamérica, albergando ecosistemas vegetales únicos, en especial los de tierras altas, como robledales, sabanas de altura, turberas, lagos fríos, páramos, etc.

Su flora es rica y diversa, producto de su amplio rango altitudinal, la mayor diversidad de plantas se concentra debajo de los 1500 m, pero los mayores índices de endemismo se dan en las elevaciones medias. El área del Parque esta cubierta casi en su totalidad de vegetación primaria lo que permite conservar y mantener una biodiversidad muy alta, única y exclusiva de ecosistemas principalmente montanos, como son los bosques nubosos los cuales dominan la mayor parte del paisaje.

La diversidad de otros grupos biológicos, tales como aves, mamíferos, anfibios y reptiles, insectos, etc., es de gran importancia científica, determinada de igual forma, y en gran medida, por el gradiente de elevación que reina en el área. Estos grupos aportan un porcentaje significativamente alto de especies endémicas, los cuales, y en conjunto con los florísticos, constituyen este Parque como un sitio reconocido regional y mundialmente como de alta diversidad biológica.